El Atlético Guardés confirma su inferioridad y cae de nuevo ante el Boden Handboll sueco, despidiéndose de su futuro en la EHF European League por esta temporada. Un partido de vuelta de nuevo muy físico y exigente durante los 60 minutos dejó muy por encima a las nórdicas, sumando a su renta de dos goles del primer partido otros cinco en el marcador final (26-31; 61-54 global). El equipo miñoto no baja la cabeza y se centra ahora en las competiciones españolas.
El encuentro no comenzó con un liderazgo claro, sino que estuvo muy disputado durante sus primeros minutos. Pronto volvió a aparecer Börjesson bajo palos con intenciones de meterse en el bolsillo de nuevo al ataque local. Pero la confianza guardesa no se vio mermada y al minuto 9, una recuperación de Noelia Solla que después pudo transformar en gol con asistencia de Ceci Cacheda anotaba el 4-5, para que una parada de Ana Marín y el siguiente gol de Blazka Hauptman marcasen el primer empate (5-5, min. 10).
Tres pérdidas consecutivas de manos suecas daban esperanzas al anfitrión, junto con una portera malagueña también bastante metida en el partido en este comienzo. Instantes después, a base de seguir apretando, el Guardés se colocaba por primera vez por delante (7-6, min. 13).
Pero las rivales nórdicas pronto identificaron sus errores para corregirlos de inmediato y volcar la balanza hacia su lado. Físicamente, tenían las de ganar, tal como sucediera en el primer encuentro, y dos robos de balón prácticamente seguidos volvían a abrir un hueco peligroso y obligaban a Prades a parar el tiempo por primera vez (9-12, min. 18).
A partir de ahí, el encuentro se puso cuesta arriba para el equipo miñoto. La actuación arbitral comenzaba a poner de los nervios a las gallegas (y a toda la grada a su favor) y minutos después la renta crecía, con las exclusiones de Nerea Gil primero y de Hauptman después dejando al anfitrión en doble inferioridad. Prades volvía a solicitar el tiempo muerto, intentando frenar la dinámica que estaba tomando el duelo (10-14, min. 25). Pero no hubo ya mucho que hacer antes del descanso, a pesar de que las locales se dejasen el alma por cada balón, y ambos equipos se fueron a los vestuarios con cinco tantos de diferencia (13-18, min. 30).
La segunda parte fue más positiva para el equipo de azul, que propuso una defensa avanzada prácticamente a 3-3 que, ahora sí, ponía en verdaderos aprietos a las escandinavas. Sin embargo, a pesar de numerosos buenos minutos a nivel defensivo, el ataque seguía congestionado, repitiéndose los errores en el lanzamiento desde los extremos y viéndose todas las jugadoras muy avasalladas por la agresiva barrera rival- Se acababa el tiempo, y el buen ritmo guardés que parecía que podía llegar a alguna parte se veía empañado por dos exclusiones muy cercanas de Solla (17-24, min. 39).
Con ella y Hauptman ya en la cuerda floja, la defensa miñota no tenía otra cosa que intentar que seguir apretando. A la desesperada, hicieron perder al Boden varios balones después transformados, cerrando el hueco poco a poco con un parcial 4-1 que hizo soñar a la grada durante unos instantes (21-24, min. 43).
Pero el último cuarto sería una muestra más de la tónica de todo el partido. Las visitantes eran simplemente superiores, venciendo en el aspecto físico del ataque y aguantando todos los uno contra uno defensivos con mayor facilidad. Y aunque Sabina Mínguez frenó balones importantes en la segunda mitad, tanto los errores en el lanzamiento como el acierto de la guardameta rival impidieron que las paradas de la mislateña pudieran tener más efecto.
A destacar, la tarjeta roja de Noelia por acumulación de exclusiones y, en un tono más positivo, los minutos que pudo sumar la juvenil Sabela Lomba, compitiendo de tú a tú y sumando sensaciones contra jugadoras de veteranía y envergadura.
El tiempo terminó el sueño europeo del Guardés se desvaneció, a pesar de los intentos hasta el final, con el único consuelo de haber peleado durante 120 minutos de altísimo nivel y sin perder la esperanza ni uno de ellos (26-31; 61-54 el global). Ahora, a centrarse en las competiciones nacionales, con la visita liguera del Beti-Onak el próximo sábado a A Sangriña como primera cita importante.
Crónica: Elena García
