El río Miño acogió el viernes las pruebas del nuevo producto turístico «Crucero navegando entre fortalezas», una propuesta náutico-cultural que conecta las dos orillas de la frontera entre Tui y Vilanova de Cerveira. La iniciativa reunió a una treintena de participantes para evaluar el recorrido, los contenidos históricos y las condiciones de accesibilidad antes de su lanzamiento comercial.

La actividad fue organizada por la Asociación Galega de Actividades Náuticas (AGAN+) y contó con la colaboración de la empresa Río Miño en Barco (VECAN), responsable de la operación del crucero. La experiencia se enmarca en el proyecto RED CIFT (Red de Cruceros Ibéricos Fluviales Transfronterizos), financiado con fondos europeos del programa Interreg VI-A España-Portugal (POCTEP).

Dos rutas para descubrir la historia del Miño

La jornada se dividió en dos travesías para probar las distintas versiones del itinerario. Por la mañana, el grupo navegó río abajo desde Tui hasta Vilanova de Cerveira, en el recorrido denominado «Crucero navegando entre fortalezas I». Por la tarde, otra expedición realizó el trayecto inverso, desde la localidad portuguesa hasta Tui.

Ambos recorridos se desarrollaron a bordo de una embarcación artesanal de madera, réplica de un barco histórico del año 1500, con una navegación de aproximadamente diez millas.

Durante el trayecto, el patrón-guía ofreció explicaciones en español y portugués sobre la historia de la frontera hispano-lusa y las fortalezas de Tui, Valença do Minho, Goián y Vilanova de Cerveira.

El relato incluyó también referencias a las incursiones vikingas en el Baixo Miño, el Camino Portugués de Santiago, el contrabando y la pesca tradicional de la lamprea en las pesqueiras, construcciones históricas utilizadas para capturar este pez en el río.

Una experiencia inclusiva y transfronteriza

Uno de los aspectos destacados de la jornada fue la participación de usuarios y técnicos de la APPACDM de Monção, entidad vinculada a la atención de personas con discapacidad intelectual. Su presencia permitió comprobar sobre el terreno la accesibilidad de una propuesta diseñada para diferentes públicos, incluidas personas con discapacidad sensorial y cognitiva.

Junto a ellos participaron profesionales del sector turístico de Galicia y del norte de Portugal, entre ellos agencias de viajes, guías, representantes de alojamientos rurales y albergues del Camino, bodegas, clubes deportivos, oficinas de turismo y administraciones locales. También estuvieron presentes miembros de la Asociación Galega de Axencias de Viaxes (AGAVI) y medios de comunicación del Alto Minho.

La diversidad del grupo permitió recoger valoraciones desde diferentes perspectivas, tanto de los usuarios como de los profesionales que podrían incorporar el crucero a sus ofertas turísticas.

Evaluación antes del lanzamiento comercial

Al finalizar las travesías, los participantes cumplimentaron una ficha de validación para valorar distintos aspectos del producto, como el recorrido, la interpretación del patrimonio, las características de la embarcación, la accesibilidad, los servicios y el precio.

Las aportaciones recogidas servirán para introducir mejoras antes de que el itinerario obtenga la certificación como Itinerario Náutico-Cultural Premium de la RED CIFT.

La empresa Río Miño en Barco prevé comercializar próximamente la experiencia, con salidas a demanda para grupos entre septiembre y junio.