O Porriño volvió a rendir homenaje este fin de semana a uno de sus productos más emblemáticos con la celebración de la VIII Feira do Pan do Porriño, que congregó a cientos de vecinos y visitantes en la Praza do Concello. La cita, consolidada en el calendario festivo gallego, combinó gastronomía, divulgación y actividades culturales para poner en valor el trabajo artesanal de los panaderos y panaderas de la localidad.

La jornada del sábado convirtió el centro del municipio en un escaparate de la tradición panadera local, con un programa dirigido a públicos de todas las edades. La feria reivindicó la historia de un producto cuya tradición está documentada desde el año 1600 y que continúa siendo una de las señas de identidad de O Porriño.

La programación arrancó con la apertura institucional y propuestas vinculadas al folclore y la gastronomía. Uno de los principales atractivos fueron los talleres de cocina en directo, en los que la cocinera Coque Fariña mostró distintas formas de utilizar el Pan do Porriño en la elaboración de platos, acompañadas de degustaciones para los asistentes.

La tarde estuvo especialmente dedicada al público familiar. Entre las 17:00 y las 18:30 horas, la Asociación Pan do Porriño organizó el taller infantil «Peque Pan», una actividad pensada para acercar a los más pequeños al proceso de elaboración artesanal y transmitirles el valor cultural e histórico de este oficio.

La programación incluyó también la degustación «Experiencias de Calidade», impulsada por la Axencia Galega da Calidade Alimentaria (AGACAL), dependiente de la Xunta de Galicia. La música puso el broche final a la jornada con la actuación de The MusicBox Band, que animó una plaza que continuó registrando una importante afluencia de público.

El alcalde de O Porriño, Alejandro Lorenzo, realizó una valoración muy positiva de la respuesta ciudadana y destacó el papel del producto en la identidad y la economía local. «A resposta da xente superou todas as expectativas. Un ano máis comprobamos que o pan é motor e vida do Porriño, un produto con longa tradición que nos identifica, dinamiza a nosa economía e leva o nome do noso municipio con orgullo por todas partes», afirmó.

Lorenzo también quiso reconocer el trabajo de los profesionales que mantienen viva la tradición panadera: «Esta feira é a mellor homenaxe a quen mantén vivo este oficio día a día». Por su parte, la concejala de Turismo, Vanessa Ucha, subrayó la importancia de la feria para promocionar el municipio y su gastronomía.

«O balance desta oitava edición non pode ser máis positivo. O Pan do Porriño é un dos nosos grandes recursos turísticos e gastronómicos», señaló. La edil añadió que la jornada permitió que miles de personas descubrieran «o traballo, a paixón e a historia que hai detrás de cada fornada».