Oia vivió un fin de semana histórico con el desarrollo de la XVI Subida a Oia, una de las citas más emblemáticas del Campeonato Gallego de Montaña, que reunió a cientos de aficionados al automovilismo a lo largo del recorrido y confirmó el gran arraigo que este deporte tiene en la comarca.
La prueba, organizada por la Escudería Baixo Miño, destacó tanto por el elevado nivel competitivo como por la excelente respuesta del público, que acudió masivamente para seguir una competición que convirtió nuevamente a Oia en uno de los grandes referentes del motor en Galicia.
En el plano deportivo, la victoria absoluta fue para Jorge Pérez Alonso, al volante de un Porsche 992 GT3 Cup, con un tiempo de 5:21.579. La segunda posición fue para Jonatan Rodríguez Santín, con un Skoda Fabia R5, mientras que el tercer puesto de la clasificación general correspondió a Pablo Rey Pérez, pilotando un Norma M20F.
La participación de los pilotos de Oia fue uno de los aspectos más destacados del fin de semana. El mejor resultado local correspondió a César Domínguez González, que logró una brillante 11ª posición en la clasificación general con un tiempo de 5:41.427 al volante de su Yacar Yacarcross.
Tras él se clasificó Aaron Goce Sexto, en el 20º puesto, seguido de Iago Puertas Pombal, que finalizó en la 29ª posición. Muy cerca se situó Álex Alonso Alonso, que concluyó la prueba en el 30º puesto de la clasificación general, completando un destacado estreno en la competición real tras una brillante trayectoria en el simracing, disciplina en la que fue nueve veces campeón de España.
También realizaron una notable actuación César Souto, en el 32º lugar, y Esteban González (Meco), en el 34º puesto, mientras que Abel González Álvarez concluyó la competición en la 60ª posición de la clasificación general. Por su parte, Miguel González se vio obligado a retirarse durante el domingo, sin poder completar su participación en la carrera. Los resultados del conjunto de los pilotos locales fueron muy celebrados por la afición oiense, que acompañó masivamente la cita a lo largo de todo el fin de semana.
La elevada participación de pilotos, el gran nivel de competición y la importante afluencia de espectadores contribuyeron a que la prueba se desarrollase en un magnífico ambiente durante todo el fin de semana. Además de su valor deportivo, la Subida a Oia volvió a suponer un importante atractivo para la promoción turística y económica del municipio, con un notable movimiento de visitantes en los establecimientos hosteleros y comerciales de la zona.
La entrega de premios dejó también uno de los momentos más emotivos del fin de semana. La organización quiso rendir homenaje a la figura de Gilillo, persona muy vinculada al automovilismo local y especialmente a la historia de la Subida a Oia, haciendo entrega de un detalle a su familia en reconocimiento a su contribución y al recuerdo que continúa muy presente entre la familia del motor. El gesto fue recibido con un cariñoso aplauso por parte de los asistentes, que quisieron sumarse así al homenaje.
Desde el Concello de Oia han querido trasladar un especial agradecimiento a la Escudería Baixo Miño, a la Federación Galega de Automobilismo, a la Diputación de Pontevedra, a A Tapería Camboa, patrocinadores y colaboradores, a los voluntarios de Protección Civil de O Rosal, Val Miñor, Tui, Tomiño y Salceda, así como a la Asociación Vodea, a los servicios de seguridad y emergencias y a todos los vecinos y vecinas que colaboraron para que la competición se desarrollase con total normalidad.
El éxito de esta edición reafirma la Subida a Oia como una de las pruebas más espectaculares y queridas del calendario gallego de montaña y consolida al municipio como un escenario de referencia para el automovilismo gallego.

