El Arzobispado de Santiago de Compostela, Cáritas Diocesana y el Colexio Oficial de Arquitectos de Galicia (COAG) han firmado un convenio de colaboración para transformar inmuebles eclesiásticos infrautilizados en viviendas de emergencia, alojamientos temporales y recursos de inclusión social destinados a personas y familias en situación de vulnerabilidad.

El acuerdo, suscrito este miércoles por el arzobispo de Santiago, monseñor Francisco José Prieto Fernández; la directora de Cáritas Diocesana de Santiago, Pilar Farjas Abadía; y el decano del COAG, Luciano G. Alfaya, establece un marco de trabajo conjunto para identificar, estudiar y rehabilitar edificios que puedan destinarse a cubrir necesidades habitacionales.

La iniciativa pone el foco en las aproximadamente 800 casas rectorales existentes en el territorio de la Archidiócesis de Santiago, una parte importante de las cerca de 4.000 que hay en Galicia. El objetivo es determinar cuáles reúnen las condiciones necesarias para su recuperación y adaptación a programas residenciales de carácter social.

Una de las primeras medidas será elaborar un Plan Director de Vivienda Social en Patrimonio Eclesiástico, que permitirá actualizar el inventario de casas rectorales realizado entre 1991 y 1993 por la Xunta de Galicia y el COAG. El documento servirá para identificar los inmuebles disponibles, evaluar sus posibilidades de uso residencial y establecer prioridades, fases de ejecución y posibles vías de financiación.

El convenio contempla también un diagnóstico técnico de los recursos residenciales que ya gestiona Cáritas. Para ello, se elaborarán fichas digitales y estudios sobre el estado de conservación, la habitabilidad, la accesibilidad, la eficiencia energética y la viabilidad urbanística de los edificios.

Además, el COAG promoverá una red de arquitectos colaboradores que prestará asesoramiento y apoyo en los estudios previos y proyectos de rehabilitación. Las tres entidades trabajarán asimismo en la búsqueda de financiación pública y privada para hacer viables las intervenciones.

La experiencia de Cáritas en la atención residencial será uno de los pilares del programa. La entidad gestiona actualmente 40 viviendas sociales con alrededor de 240 plazas de alojamiento, distribuidas por distintos municipios gallegos.

El convenio pretende aumentar progresivamente esta capacidad mediante la incorporación de nuevos inmuebles del patrimonio eclesiástico que puedan acondicionarse para atender a personas y familias con dificultades para acceder a una vivienda.

Uno de los primeros casos que se estudian es la antigua rectoral de Santa María de Luou, en el municipio de Teo. Los análisis preliminares apuntan a que podría convertirse en un recurso de alojamiento de emergencia para hasta once personas, una vez realizadas las obras de acondicionamiento necesarias.

Las intervenciones se concretarán mediante acuerdos específicos que fijarán los objetivos, los plazos, la financiación y las responsabilidades de cada entidad. También se constituirá una comisión técnica para coordinar el programa y priorizar los proyectos con mayor viabilidad e impacto social.