La rápida actuación de dos agentes de la Policía Nacional que se encontraban fuera de servicio resultó decisiva para salvar la vida de un hombre que sufrió una parada cardiorrespiratoria en la calle Regueiro, en Vigo, el pasado 20 de octubre. La intervención coordinada de los policías, junto con la ayuda de dos enfermeras y una médica que se encontraban en las proximidades, permitió que el afectado recuperase el pulso antes de su traslado al hospital.

Los hechos se produjeron en las inmediaciones de un establecimiento hostelero, cuando dos agentes pertenecientes al Grupo Operativo de Prevención y Reacción (GOPD) observaron que un hombre entraba en parada cardiorrespiratoria. Sin perder tiempo, uno de ellos comenzó a practicar las primeras maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), mientras su compañero salió corriendo hacia la Comisaría de la Policía Nacional, situada en la calle Álvaro Cunqueiro, para conseguir un desfibrilador externo semiautomático (DESA).

El dispositivo se encontraba en las instalaciones policiales y fue entregado al agente por el compañero que realizaba labores de seguridad en el acceso. Este último, junto con otro policía de la Oficina de Denuncias, se desplazó también rápidamente hasta el lugar de la emergencia para colaborar en la asistencia.

Cuando llegaron los refuerzos, el primer agente continuaba realizando las maniobras de reanimación, apoyado por dos enfermeras y una médica que se encontraban cerca del lugar. La intervención conjunta permitió utilizar el desfibrilador y mantener las maniobras de asistencia hasta que el hombre recuperó el pulso.

La coordinación entre los policías y el personal sanitario fue fundamental para responder a una situación de extrema gravedad y prestar ayuda inmediata mientras se movilizaban los recursos necesarios para la atención hospitalaria.

La Policía Nacional ha destacado la relevancia de la actuación de los dos agentes, que intervinieron pese a encontrarse fuera de servicio. Su rápida respuesta permitió movilizar los medios disponibles en la Comisaría y comenzar la asistencia en los primeros momentos, cuando cada minuto resulta crucial en una parada cardiorrespiratoria.

Los agentes de la Policía Nacional reciben formación en reanimación cardiopulmonar y en el manejo de desfibriladores externos semiautomáticos, conocimientos que les permiten intervenir ante emergencias de este tipo.