El Concello de Tomiño ha renovado por segundo año consecutivo la Bandeira Verde de Galicia, un distintivo con el que la Xunta reconoce las buenas prácticas ambientales y la conservación del paisaje en los municipios gallegos comprometidos con la protección del territorio y el uso responsable de los recursos.

La concejala de Medio Ambiente, Ana Belén Casaleiro, recogió el galardón de manos de la conselleira autonómica Ángeles Vázquez durante un acto celebrado el pasado 21 de octubre en Vedra, en el que fueron distinguidos un total de 39 municipios gallegos.

Casaleiro destacó que este reconocimiento respalda la apuesta del gobierno local por integrar la sostenibilidad en sus políticas. «Avala unha forma de gobernar que incorpora o coidado do medio ambiente ás decisións municipais», señaló la concejala, quien también puso en valor el trabajo desarrollado durante los últimos años.

«Detrás hai anos de planificación e actuacións concretas para mellorar os servizos, protexer a nosa contorna e gañar calidade de vida. Que a Xunta recoñeza ese esforzo é un respaldo ao traballo realizado e un impulso para seguir avanzando», añadió.

Entre las actuaciones recogidas en la memoria presentada por el Concello figuran diversas iniciativas relacionadas con la transición energética, como la adhesión al Pacto de las Alcaldías por el Clima, la instalación de energías renovables en edificios municipales y la creación de puntos de recarga para vehículos eléctricos.

En el ámbito de la conservación del patrimonio natural, Tomiño cuenta con un catálogo de árboles singulares y ha declarado las sobreiras de San Roque como formación singular. También ha desarrollado actuaciones para eliminar flora invasora en la Zona Especial de Conservación Baixo Miño, integrada en la Red Natura 2000.

A estas iniciativas se suma la campaña «Rodéate de vida», centrada en la prevención de incendios en las franjas secundarias de protección de los núcleos de población, así como una mesa de trabajo para favorecer la convivencia entre el sector agrario y la vecindad.

La gestión de los residuos constituye otro de los ejes de la política ambiental municipal. Según los datos recogidos por el Concello, la compostaje impulsada a través del Plan Revitaliza ha permitido reducir un 11 % la fracción resto generada por habitante desde su implantación.

Este trabajo continúa ahora con «O Grilo Verde», el nuevo modelo municipal que busca mejorar la eficiencia de la recogida y adaptarla a las características de Tomiño. Entre las medidas previstas se encuentran el servicio puerta a puerta de biorresiduos para establecimientos y la puesta en marcha del punto limpio móvil.

La gestión responsable del agua también ha contribuido a la renovación del distintivo. La auditoría del saneamiento permitió identificar infiltraciones y ejecutar obras destinadas a reducir la entrada de aguas pluviales en la red. Asimismo, la elaboración del Plan de Sequía permitirá anticipar la respuesta municipal ante posibles situaciones de escasez.

La concejala de Medio Ambiente quiso destacar, además, el papel de la ciudadanía en la consolidación de estas políticas. «A veciñanza é parte fundamental destes avances, desde a separación dos residuos ata o coidado das parcelas e a participación nas actividades ambientais», afirmó.

Casaleiro subrayó que la Bandera Verde reconoce también esa implicación vecinal y animó a continuar desarrollando iniciativas adaptadas a las necesidades del municipio. «Esta Bandeira Verde recoñece tamén esa implicación e anímanos a continuar con medidas útiles e adaptadas á realidade das nosas parroquias», concluyó.