Un grave accidente ferroviario ocurrido cerca de la estación de Urda, en Toledo, ha causado al menos 68 fallecidos y 58 heridos, 15 de ellos en estado muy grave. El siniestro se produjo cuando un tren AVE de Renfe chocó por detrás contra un convoy de Iryo que permanecía detenido en la vía. Entre ambos trenes viajaban 544 pasajeros.
Las primeras hipótesis apuntan a un fallo en el sistema de señalización LZB, encargado de supervisar la circulación y activar el frenado automático. Tras la avería, se habría autorizado la reanudación de la marcha de varios trenes sin haber solucionado el problema.
Se investiga por qué el AVE recibió autorización para avanzar pese a la señal roja y por qué el tren de Iryo seguía detenido. Por el momento, no se han confirmado las causas definitivas.
El Gobierno ha anunciado una investigación exhaustiva para esclarecer lo sucedido y determinar las causas. La Guardia Civil y la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios están recabando información e interrogando al personal del centro de control.
Mientras tanto, se ha interrumpido la circulación de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, y las compañías ferroviarias han habilitado cambios y anulaciones de billetes.
Los servicios de emergencia continúan atendiendo a los afectados, mientras las autoridades trabajan en la identificación de las víctimas. Para ofrecer información a los familiares, Renfe ha habilitado el teléfono 900 101 020, Iryo el 900 001 403 y Emergencias 112 de Castilla-La Mancha el 900 122 112.
