La representación legal de las personas trabajadoras de Subus Grupo de Transporte, empresa concesionaria del servicio de autobús en las comarcas de O Baixo Miño y O Val Miñor, denuncia una acumulación de incumplimientos laborales y deficiencias en la prestación del servicio.
El comité, con mayoría de la CIG, considera que la situación es insostenible y critica la falta de respuesta de la compañía y de las administraciones competentes.
Según explica la representación sindical, la Inspección de Trabajo ya ha abierto dos expedientes sancionadores relacionados con la reducción de los descansos entre jornadas. Además, siguen pendientes resoluciones sobre otras denuncias presentadas hace aproximadamente un año.
Uno de los conflictos abiertos afecta a los salarios. La empresa ha abonado parte de los atrasos derivados de las subidas del nuevo convenio colectivo, correspondientes a 2025 y 2026, pero «algunos trabajadores continúan sin cobrar las cantidades pendientes«, indican. También denuncian la falta de nóminas explicativas individualizadas. En el caso de las acompañantes del transporte escolar, aseguran que todavía no han recibido la nómina de septiembre ni los atrasos del año anterior.
La situación de la flota es otro de los motivos de preocupación. La representación de los trabajadores advierte de averías recurrentes, falta de vehículos de reserva y dificultades para cubrir todos los servicios cuando se produce una incidencia. La ausencia de personal de guardia o retén y una plantilla ajustada pueden provocar retrasos e interrupciones que afectan directamente a los viajeros.
También cuestionan la limpieza de los autobuses. Según denuncian, «en ocasiones las tareas se limitan a pasar una escoba y algunos vehículos llevarían más de cuatro años sin una higienización integral». Por ello, reclaman protocolos efectivos de limpieza, desinfección y mantenimiento.
La escasez de personal repercute asimismo en la organización del servicio y en la conciliación laboral. La representación sindical señala que «el propio jefe de servicio tiene que asumir tareas de conducción, lo que reduce el tiempo disponible para planificar y mejorar el funcionamiento de la concesión».
Entre los asuntos todavía sin resolver figura también el caso de un trabajador apartado de su puesto, cuya reincorporación, según la representación laboral, «fue comprometida por la dirección en una reunión del comité, pero aún no se ha materializado».
La RLT asegura que continúa presentando denuncias ante la Inspección de Trabajo y recurriendo a las vías judiciales cuando corresponde. Además, ha trasladado una reclamación a la Dirección Xeral de Mobilidade de la Xunta para que investigue posibles discrepancias entre los servicios de refuerzo programados, los realizados y los registrados por la empresa.
Los representantes de la plantilla reclaman una intervención efectiva de las administraciones para verificar el cumplimiento de las condiciones de la concesión y adoptar las medidas que correspondan si se acreditan irregularidades.
Entre sus principales demandas figuran el pago inmediato de los atrasos salariales, la entrega de las nóminas pendientes, el respeto a los descansos laborales, el refuerzo de personal, la disponibilidad de autobuses de reserva y la mejora de la limpieza y el mantenimiento de los vehículos. También piden que se resuelvan las actuaciones pendientes de la Inspección de Trabajo y se investiguen las nuevas denuncias.
La representación de los trabajadores recuerda que Subus presta un servicio público y sostiene que debe cumplir tanto sus obligaciones laborales como las condiciones técnicas y operativas de la concesión.
Fuente: CIG
