La CIG se concentró este viernes ante el supermercado de Mercadona situado en la avenida de Madrid, en Vigo, para denunciar las prácticas de evaluación que, según el sindicato, utiliza la compañía para penalizar económicamente a las personas que ejercen labores de representación sindical.

La movilización forma parte de una campaña sindical contra el denominado «modelo Mercadona» y su sistema de valoración anual para acceder a la prima de beneficios. La organización denuncia que la empresa continúa suspendiendo las evaluaciones de sus delegados, privándolos de la prima, una gratificación extraordinaria y una semana adicional de vacaciones. La exclusión puede llegar a suponer la pérdida de tres mensualidades.

El conflicto cuenta con una actuación de la Inspección de Trabajo de Pontevedra, que considera que los criterios utilizados por Mercadona son «xenéricos, insuficientes e discriminatorios» y no responden a parámetros objetivos, razonables y proporcionados.

La autoridad laboral aprecia una vulneración del derecho fundamental a la libertad sindical, califica la infracción como muy grave y propone una sanción de 50.000 euros, además de la pérdida de ayudas, bonificaciones y beneficios derivados de los programas de empleo.

Entre los elementos examinados figura la grabación de una entrevista de evaluación realizada en el establecimiento de la avenida de Madrid. Según la investigación inspectora, durante la conversación se hicieron referencias a la actividad sindical de una delegada, incluyendo el uso del crédito horario y su participación en movilizaciones.

La CIG también aporta datos sobre el alcance de estas prácticas. En la evaluación correspondiente a 2024, nueve de los once delegados sindicales de la provincia de Pontevedra recibieron una valoración negativa, mientras que únicamente dos superaron el proceso. En A Coruña, según el sindicato, todas las personas delegadas tienen actualmente suspendidas sus valoraciones.

La organización considera que este sistema introduce criterios discrecionales y convierte el ejercicio de la representación de los trabajadores en un factor negativo para acceder a beneficios económicos y laborales. La delegada de la CIG en Mercadona en la provincia de Pontevedra, Verónica Pérez, reclamó el fin de estas prácticas y el respeto a los derechos sindicales.

«Esixímoslle á empresa poña fin a estas prácticas, respecte a liberdade sindical e deixe de utilizar a prima de beneficios como instrumento de presión contra quen defende os dereitos do persoal», concluyó.

La central sindical asegura que continuará con las movilizaciones para exigir que el ejercicio de la representación de los trabajadores no suponga una penalización salarial ni una discriminación laboral.

Fuente: CIG