El 25 de noviembre se conmemora a nivel mundial el Día Internacional contra la Violencia de Género. El Concello de Tomiño quiso rememorar esta fecha haciendo una declaración institucional condenando la violencia a la que día tras día son sometidas muchas mujeres fruto de la desigualdad de género existente en nuestra sociedad. La declaración se acordó previamente con los demás grupos políticos representados en la corporación municipal y fue aprobada por unanimidad en el pleno ordinario celebrado este jueves 12 de noviembre.
En la declaración, el Concello de Tomiño se compromete a condenar la violencia contra las mujeres como manifestación más extrema que es de las desigualdades de género, y muestra su solidaridad con las mujeres víctimas de la violencia de género y sus hijos e hijas. Del mismo modo, se compromete a desarrollar las medidas contenidas en el Pacto de Estado en materia de violencia de género, poniendo en disposición de las mujeres víctimas de esta violencia los recursos municipales necesarios, impulsando actuaciones de sensibilización y prevención o trabajando con la comunidad educativa y las familias para que los jóvenes crezcan y vivan en una sociedad plural, respetuosa, igualitaria y libre de violencias machistas. Es por eso, que el Concello de Tomiño se declara un municipio libre de violencia machista, y no será cómplice de quien la ejerzan, la cobijen o la silencien.
En el territorio nacional, fallecieron desde el 1 de enero de 2003 en el que comenzaron a contabilizarse las víctimas por violencia machista, 1.071 mujeres. En lo que va de año 2020 son 38 las mujeres asesinadas, dejando 19 huérfanos y huérfanas y 3 menores.
Estos datos representan a las mujeres asesinadas por sus parejas o ex-parejas, supuesto recogido por la Ley Integral contra la Violencia de Género, aunque fuera de las relaciones de pareja también existen mujeres asesinadas, agredidas y violentadas por el hecho de ser mujeres.
El pleno se celebró a puerta cerrada por motivos de seguridad y con el fin de extremar las precauciones. Para mantener las distancias idóneas de separación entre personas, los concejales ocuparon la práctica totalidad del salón de plenos.

