La prolongada ausencia de lluvias y las altas temperaturas han llevado al Concello da Guarda a adoptar medidas excepcionales para garantizar el suministro de agua en caso de emergencia.
El Concello ha anunciado el cierre del servicio de duchas en las playas, de las fuentes públicas y del riego municipal, en un esfuerzo por priorizar el uso del agua para necesidades básicas como la preparación de alimentos, la higiene personal y el abastecimiento doméstico esencial.
Además, se solicita a la ciudadanía que evite el uso de agua potable para llenar piscinas o regar jardines. “Debemos ser responsables y conscientes de que cada litro cuenta”, señalan desde el Concello, recordando que el municipio se encuentra en nivel muy alto de riesgo de incendios, lo que hace aún más crucial mantener reservas suficientes para actuar en caso de emergencia.
El gobierno local agradece la comprensión y colaboración vecinal en este momento crítico, apelando al compromiso de todos para hacer frente a una situación de sequía que, advierten, podría prolongarse si no se producen lluvias significativas en las próximas semanas.

