A Guarda ha completado una actuación de mejora en el entorno de la iglesia parroquial con el objetivo de recuperar el carácter tradicional de la plaza y, al mismo tiempo, facilitar la movilidad de peatones y vehículos.
La intervención ha permitido eliminar distintos elementos que dificultaban el tránsito en la zona, devolviendo el protagonismo al pavimento de piedra, característico del espacio y acorde con su valor patrimonial. Con esta actuación, la plaza de la iglesia y sus alrededores recuperan una imagen más integrada y coherente con su entorno histórico.
Además del componente estético y patrimonial, el proyecto ha puesto el acento en la accesibilidad. El nuevo diseño permite una convivencia más ordenada entre vehículos y peatones, y mejora el paso de personas con carros de bebé, sillas de ruedas o movilidad reducida, garantizando un acceso más cómodo y seguro.
Desde el municipio se destaca que esta actuación forma parte de la apuesta por la recuperación de espacios públicos tradicionales, adaptándolos a las necesidades actuales sin perder su identidad.

