La Serra da Groba volvió a latir este domingo al ritmo de una de sus tradiciones más ancestrales y queridas, el Curro da Valga, en Oia. Después de que la cita tuviese que aplazarse la pasada semana por las malas condiciones meteorológicas, cientos de personas se dieron cita finalmente en el monte para disfrutar de una jornada cargada de emoción, cultura y arraigo popular.
El primer curro de la temporada en Galicia reunió a más de 320 caballos y alrededor de 70 potros. Desde primera hora de la mañana comenzaron las labores de agrupamiento de los animales en el monte, en un trabajo tradicional realizado por ganaderos y vecinos de la zona, que fueron guiando a las manadas hasta el recinto de A Valga.
El momento más esperado de la jornada llegó por la tarde, cuando comenzaron las tareas tradicionales de rapa, desparasitado y marcaje de los caballos, labores fundamentales para el cuidado y control sanitario de los animales antes de que vuelvan a quedar en libertad en la sierra.
El Curro da Valga volvió a demostrar que sigue siendo mucho más que un evento ganadero. La cita se convirtió una vez más en una auténtica fiesta popular donde se mezclan tradición, naturaleza y convivencia, atrayendo tanto a vecinos de la comarca como a visitantes llegados desde distintos puntos de Galicia.
Además de la actividad principal, el público pudo participar en la programación divulgativa “No corazón dos curros”, organizada por Amodo Turismo bajo la marca Saberes do Monte, con la colaboración del Concello de Oia y de las asociaciones organizadoras.
Durante toda la jornada se desarrollaron talleres gratuitos para todas las edades relacionados con el mundo del caballo y el patrimonio de la Serra da Groba, incluyendo actividades como creación de calcomanías con marcas de caballos, grabados inspirados en petroglifos o trabajos en arcilla.
La celebración del Curro da Valga marca el inicio de una temporada muy especial en Oia, donde la tradición ecuestre continúa viva generación tras generación. Tras esta cita, los próximos encuentros serán los curros de Torroña, el primer domingo de junio, y Mougás, el segundo domingo de junio.
