AECT Río Miño

La Agrupación Europea de Cooperación Territorial (AECT) Río Miño continúa afianzando su papel como motor de desarrollo en la eurorregión tras aprobar por unanimidad las cuentas y el informe de Actividades de 2025 durante la Asamblea General celebrada el pasado 22 de abril en Valença.

Un balance que deja resultados económicos positivos y una importante captación de inversión para el territorio, marcando un nuevo impulso en su hoja de ruta.

En el apartado financiero, la entidad cerró el ejercicio con un resultado neto de 91.743,96 euros y un saldo de gestión de 177.881,65 euros, reflejando la solidez de su gestión. Sin embargo, el dato más destacado es la capacidad de atraer recursos, alcanzando casi 4 millones de euros en inversión (3,97 millones) vinculados a proyectos estratégicos que tendrán impacto en los próximos años.

Desde la dirección del organismo se subraya que esta aprobación unánime supone un respaldo claro al trabajo realizado y a la proyección futura. La entidad entra ahora en una nueva etapa con bases sólidas, una estrategia definida y proyectos en plena ejecución.

Entre las iniciativas más relevantes destaca el proyecto ECOFRONT_MINHO, centrado en la gestión de infraestructuras verdes y la puesta en valor del patrimonio natural del río Miño, con la mirada puesta en una futura candidatura a Reserva de la Biosfera Transfronteriza de la UNESCO. A ello se suma RIBEIRAS VIVAS, que impulsa la recuperación ambiental de los ríos Miño y Lima, junto con la creación de una red de movilidad sostenible mediante carriles bici, ecovías y senderos, conocida como el “Anillo Verde”.

En el ámbito turístico, el programa VISIT_RIO_MINHO_PLUS avanza en la creación de una oferta conjunta que refuerce el atractivo del territorio, apostando por productos ligados a rutas históricas, fortalezas, gastronomía, enoturismo y naturaleza.

Además, la AECT ha reforzado su presencia internacional participando en redes y proyectos europeos, consolidando el territorio como referente en cooperación transfronteriza.

Durante la sesión también se abordaron retos pendientes, especialmente en materia ambiental y de navegabilidad del río Miño. En este sentido, los miembros de la Asamblea insistieron en la necesidad de una mayor coordinación entre España y Portugal, reclamando respuestas conjuntas a desafíos que afectan directamente al futuro del territorio.

Con estos avances, la AECT Río Miño se posiciona como una herramienta clave para impulsar el desarrollo sostenible, la cooperación institucional y la proyección internacional de una de las zonas más dinámicas del noroeste peninsular.