Alberte Pereira

La fotografía como herramienta para conservar la memoria de una forma de vida que poco a poco se desvanece. Esta es la propuesta de ‘ARGA’, la exposición del fotógrafo rosaleiro Alberte Pereira que abrirá sus puertas este sábado, 31 de octubre, en la Sala de Exposiciones del Concello do Rosal y podrá visitarse hasta el 29 de noviembre.

La muestra invita al público a viajar hasta la Serra d’Arga, en el noroeste de Portugal, para descubrir un territorio en el que las personas, las costumbres y las historias cotidianas mantienen viva una identidad profundamente vinculada a la tierra.

A través de sus fotografías, Pereira construye un relato visual y emocional sobre una comunidad cuya vida continúa ligada a los ciclos de la naturaleza, las creencias religiosas y la fuerza de los vínculos vecinales. Sus imágenes se detienen en los rostros, las viviendas, los animales y los paisajes, así como en los pequeños gestos diarios que reflejan el trabajo, el esfuerzo y la resistencia de sus habitantes.

El trabajo de Alberte Pereira está marcado por los recuerdos de su propia infancia, una conexión personal que le permite acercarse a la realidad de la Serra d’Arga desde una perspectiva cercana y sensible.

La exposición no pretende idealizar la vida rural, sino mostrar tanto su riqueza como su fragilidad ante el abandono y las transformaciones sociales. Cada fotografía se convierte así en un testimonio de una manera de vivir y de unos conocimientos transmitidos de generación en generación.

‘ARGA’ reivindica el valor de la memoria colectiva y llama a reflexionar sobre lo que se pierde cuando desaparecen las formas de vida tradicionales. La muestra invita a mirar más allá de las imágenes para reconocer la importancia de las raíces culturales, las experiencias compartidas y las historias que forman parte de la identidad de un territorio.

La propuesta de Pereira conecta el paisaje con las personas que lo habitan y pone el foco en la necesidad de preservar el patrimonio inmaterial de las comunidades rurales. Sus fotografías documentan una realidad en cambio y recuerdan la importancia de conservar los testimonios de quienes mantienen vivas sus tradiciones.