El alcalde de O Porriño, Alejandro Lorenzo, ha oficiado su boda civil número 500, una cifra que alcanza después de varios años celebrando enlaces de parejas del municipio y de otros lugares. Desde que asumió la Alcaldía en 2022, el regidor ha convertido esta faceta de su cargo en una de sus actividades más personales, llegando a celebrar hasta siete bodas en apenas 24 horas.
La cifra redonda llegó este fin de semana después de que Lorenzo oficiase el enlace de María y Gabriel, dos jóvenes que se conocieron hace cinco años en una asociación de Torneiros y que eligieron el 8 de agosto para comenzar una nueva etapa juntos.
“Facer feliz á xente é unha máxima e que tantas parellas confíen en min para acompañalas nun momento tan especial segue a ser un orgullo persoal e institucional”, señaló el alcalde, que celebró las 500 ceremonias soplando las velas de una tarta.
Para María, la fecha elegida también tiene un significado especial. “O 8 do 8 paréceme unha data máxica porque é o número infinito”, explicó emocionada, relacionando el símbolo del infinito con su historia de amor.
A lo largo de estos años, Lorenzo ha oficiado ceremonias en prácticamente todo tipo de escenarios, restaurantes, fincas particulares, el propio Concello o el Templete de San Luis, uno de los espacios más singulares del municipio y vinculado a la arquitectura de Antonio Palacios.
Pero entre todas las ceremonias recuerda especialmente una celebrada recientemente en el hospital Povisa. Una pareja decidió casarse allí para cumplir el deseo de la madre de uno de ellos, que se encontraba en sus últimas horas de vida.
La ceremonia tuvo lugar en la propia habitación del hospital, con la mujer como testigo del enlace de su hijo y su pareja. Para el alcalde, fue una de las bodas más emocionantes que ha oficiado.
A las 500 bodas, y a los 1000 «si quiero», hay que sumar además las renovaciones de votos, una práctica que también ha ido ganando presencia entre las parejas del municipio.
La elevada cifra de enlaces también está relacionada con una medida adoptada por el Concello en 2022, la eliminación de la tasa de 100 euros por oficiar bodas civiles.
Desde entonces, el número de expedientes tramitados ha ido aumentando. El objetivo, según explica Lorenzo, es facilitar que cualquier pareja pueda formalizar su matrimonio sin que el coste de la ceremonia sea un obstáculo. “Non cremos que deban existir taxas por formalizar o amor”, sostiene el alcalde.
Y las 500 bodas no serán el punto final. Lorenzo ya tiene otras siete ceremonias programadas durante los próximos 15 días, por lo que la cifra seguirá creciendo en breve.
Entre ceremonia y ceremonia, el regidor suele compartir con los recién casados una frase que resume también su manera de entender esta particular responsabilidad: “A felicidade non consiste en facer o que un quere, senón en querer o que un fai”. Una máxima que, al alcanzar las 500 bodas, asegura haber cumplido también él mismo.

