CEDIDA // ARCHIVO // Aser Estévez fugado en solitario en Aguilar de Campoo.

El ciclista guardés del Cortizo-Anova protagonizó la escapada del día, rodando la mayor parte de la carrera fugado en solitario desafiando al viento. Aser Estévez resultó vencedor de las metas volantes y rey de la montaña en el Trofeo San Juan y San Pedro, que tuvo lugar ayer sábado en Aguilar de Campoo (Palencia), que además de ser una prueba puntuable para el ránking nacional era el Campeonato de Castilla y León de ruta para las categorías Élite y Sub23.

La prueba castellana traía grandes recuerdos al ciclista de A Guarda, pues venció esta carrera en 2016 tras rematar de manera sensacional una escapada desde casi el inicio de la carrera. La carrera constaba de un recorrido de 149 kilómetros repartidos en tres vueltas a un mismo circuito, con la dificultad montañosa del puerto del Caracol, que vuelta tras vuelta fue seleccionando la carrera y reduciendo el pelotón. Es una carrera muy prestigiosa donde toman la salida todos los años cerca de 150 corredores de toda España, pero que muy pocos dieron concluido por el calor asfixiante, el viento y la dureza del terreno y de la sierra palentina.

Con la ilusión de repetir la victoria del 2016, Estévez salió con las ideas muy claras desde el banderazo de salida. Las órdenes de Jesús Blanco Villar eran claras, pues había que romper la carrera para reducir el pelotón y dejar el mayor número de rivales lejos del podio. Por este motivo los corredores del Aluminios Cortizo-Anova han protagonizado numerosas fugas a lo largo de la prueba. Pero pasaban los kilómetros y ninguna cristalizaba, hasta que el guardés arrancó en el alto del Caracol a mitad de carrera para irse en solitario casi media carrera. Poco a poco fue abriendo hueco, llegando a alcanzar una renta de dos minutos y medio ante la pasividad del pelotón. El gran esfuerzo no fue en vano, pues fue puntuando en las metas volantes, en el premio de la montaña y en los sprints especiales. A falta de 20 kilómetros para meta era cazado, pero ya tenía en el bolsillo el triunfo de las metas volantes y era el rey de la montaña, además de ser segundo en las metas volantes especiales.

La carrera se terminaría por decidir al sprint tras un último puerto en el embalse de Alto Campoo. A pesar del desgaste, y de una avería mecánica en la recta de meta, Aser cruzaba la meta en cabeza, en el puesto 13. Sin duda otra muestra del gran nivel de forma del guardés, recientemente coronado doble campeón de Galicia.

“La carrera de ayer fue épica, es el típico día soñado, ir escapado en solitario, ganar varias clasificaciones secundarias pero pensando en el triunfo de la carrera. De vez en cuando hay que ponerse a prueba y atacar de lejos, poco faltó. Estoy muy orgulloso del trabajo realizado, pena de no haber ganado de nuevo, pero comprobé que el pulso con el pelotón y con viento de cara ,fue para recordar. Las sensaciones son buenas. No siempre se gana, pero a veces con este tipo de acciones ya te sientes ganador, porque poca gente es capaz de hacerlo y ser valiente para atacar de lejos e ir a por el triunfo, pero en ocasiones es necesario, pues el marcaje que tenemos no nos deja otra opción. Cada uno juega sus cartas en cada carrera y en cada momento de ella, y ayer lo hice pronto, siendo consciente que era difícil, pero no imposible”, declaró el corredor del Cortizo-Anova a Telemariñas.

El ciclista de A Guarda, tras la cita palentina, tomará la salida el próximo martes 13 de junio en el Trofeo San Antonio de Villasana de Mena (Burgos), en otra carrera puntuable del ránking nacional.