Bambi es un cabritillo de tan sólo un mes de vida. Sin quererlo su triste historia recorrió toda España y llegó al corazón de mucha gente que se volcó con la causa. El animal nació con su hermana, que no salió adelante, en la finca de un vecino del rural de Vigo. El parto no fue bueno y no se podía levantar para mamar. Era incapaz de mantenerse en pie y perdía el equilibrio.
Natalia Rodríguez, de la Isla de Tali, dedica su vida a salvar animales. Tiene en su refugio del Río Miñor a unos 80 animales de diferentes especies y Bambi, ya es uno más de esa gran familia. «Nos enteramos por una vecina de la situación de Bambi y lo ingresamos en una clínica veterinaria. Fue necesaria mucha medicación y tratamientos, pero el cabritillo se fortaleció y su vida dejó de estar en peligro«, recuerda Tali.
La joven se volcó para salvar la vida del animal. «Ahora lo único que le pasa es que no puede caminar. No tiene equilibrio. Si se le deja suelto, se cae contra el suelo como si fuera un muñeco. Nosotros priorizamos la calidad de vida. No tiene sentido salvársela, si después va estar todo el día tumbado», comenta Tali, quien lanzó un SOS a través de las redes sociales para conseguir un soporte con ruedas para que pueda desplazarse de manera autónoma. En pocas horas recibió varios ofrecimientos.
«No podemos expresar con palabras lo orgullosos que estamos de nuestra comunidad y de la implicación de mucha gente con el caso de Bambi. No sólo conseguimos una simple silla, sino que muchísimas personas se ofrecieron para donar las suyas que ya no utilizan. Una persona súper implicada con los animales, Sara, se ofreció desde Pamplona a comprar una a medida para él, que nos llegará en un par de meses», comenta emocionada Tali.
Mientras esa silla no llega, Bambi correteará por la Isla con una silla donada por Lorena de Prado Surf. «Gracias a ella, el benjamín de la familia, un mes después de nacer podrá empezar a aprender a caminar y todo lo que esto conlleva», explica.
También contactaron con una acupuntora por si puede aplicarle algún tratamiento que estimule y mejore su sistema nervioso, y, así, aumentar su calidad de vida al máximo. «Con toda esta repercusión, agradeceríamos una pequeña aportación al proyecto comprando nuestros calendarios solidarios o cualquier artículo del merchandising desde La Isla de Tali, como siempre ayudando así a que podamos seguir salvando vidas», finaliza Tali.

