El secretario general del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, defendió hoy en Baiona la necesidad de un amplio consenso político y social para convertir el derecho a la vivienda en el quinto pilar del Estado del Bienestar, durante un encuentro público en el que participó junto al portavoz socialista local, Carlos Gómez Prado.
Besteiro alertó de que el acceso a la vivienda se ha convertido “no maior factor de empobrecemento da mocidade” y advirtió de que cuando una generación no puede emanciparse pese a su esfuerzo, se trata de “un dos grandes fracasos sociais do noso tempo”.
En su intervención, subrayó que la vivienda debe ser un derecho garantizado y no un privilegio. “A vivenda debe ser un dereito, non un privilexio”, afirmó, insistiendo en que las administraciones deben intervenir en el mercado para reducir los precios del alquiler y de la compra.
Más de 33.000 demandantes de vivienda pública en Galicia
El dirigente socialista recordó que actualmente hay más de 33.000 personas solicitando vivienda pública en Galicia, el doble que al inicio del mandato, y que más del 70 % demanda alquiler. También denunció que los precios han subido un 27 %, agravando el problema de acceso.
Besteiro responsabilizó de esta situación a la falta de políticas de vivienda pública en años anteriores y aseguró que “en 17 anos no se executou vivenda pública” en la comunidad, apuntando a la escasa ejecución presupuestaria de la Xunta.
En este sentido, afirmó que “seis de cada dez euros en políticas de vivenda pública proceden do Goberno do Estado, pero a xestión da Xunta é baixa”, criticando que gran parte de los fondos presupuestados no se ejecutan.
Viviendas vacías frente a una demanda creciente
El líder del PSdeG también señaló la paradoja de que en Galicia existan más de medio millón de viviendas vacías mientras miles de personas buscan una casa, calificándolo de “contradicción insostible”.
En el caso concreto de Baiona, alertó del impacto del turismo en el mercado inmobiliario. “Cada vez hai máis vivendas turísticas e menos para os veciños”, señaló, apuntando a la presión que sufren municipios costeros donde vivir se vuelve cada vez más difícil.
Un plan de choque socialista para la vivienda
Besteiro defendió un conjunto de medidas para revertir la situación, entre ellas la creación de un banco público de alquiler para movilizar viviendas vacías, la regulación del alquiler de temporada y la protección permanente de la vivienda pública.
También propuso limitar el uso turístico de viviendas ilegales, ampliar el parque público de alquiler y garantizar ayudas como el bono de alquiler para jóvenes sin restricciones presupuestarias.
Además, criticó la reducción de estándares de habitabilidad en alojamientos compartidos y reclamó recuperar superficies mínimas dignas. “Cando non es capaz de baixar os prezos, o que fas é baixar os metros”, ironizó.
El dirigente socialista concluyó apelando a un “plan de choque ambicioso” que combine inversión pública, regulación del mercado y nuevas herramientas de gestión para garantizar el acceso a la vivienda como derecho fundamental.
