El Concello de Tomiño, en colaboración con la productora Tulsa Films y la Acting School, impulsa el proyecto audiovisual profesional ‘A memoria do Miño’, un cortometraje que se rodará en el municipio durante la primavera de 2026 y que toma como eje narrativo el río Miño, símbolo de identidad, memoria y vida para generaciones enteras del Baixo Miño.
El proyecto arranca con la búsqueda de actores y actrices, preferentemente del propio Tomiño o de la comarca, así como personas para figuración de todas las edades. El casting presencial se celebrará este sábado 24 de enero, de 16:00 a 18:00 horas, en el Espazo Isaura Gómez, tras una fase previa de preselección.
El cortometraje, que se rodará entre el 1 y el 10 de marzo de 2026, es una producción profesional remunerada bajo convenio y busca perfiles muy concretos para los papeles protagonistas, actores de entre 25 y 35 años y de 50 a 75, y actrices de entre 30 y 60, de 50 a 70 y de 75 a 90 años, además de figurantes de todas las franjas de edad.
Las personas interesadas deben inscribirse contactando por WhatsApp en el 635 980 315, donde se les solicitarán fotografías recientes y un vídeo de presentación de 15 segundos. Los perfiles seleccionados pasarán posteriormente a una prueba presencial ante cámara con escena, y las personas finalmente elegidas deberán contar con disponibilidad total durante el período de rodaje.
La alcaldesa de Tomiño, Sandra González, puso en valor la dimensión cultural y social del proyecto, destacando que “é unha enorme satisfacción apoiar proxectos creativos que nacen da ollada da propia veciñanza, que poñen en valor a nosa memoria colectiva e converten Tomiño nun escenario vivo de cultura e creación”. La regidora añadió además que “o audiovisual é unha ferramenta poderosa para contar quen somos, de onde vimos e para dar oportunidades a talento local de todas as idades”.
Con ‘A memoria do Miño’, Tomiño refuerza su apuesta por la cultura contemporánea y la recuperación da memoria como patrimonio común, utilizando el audiovisual como vehículo para unir pasado, presente y futuro. El río Miño deja así de ser solo una frontera natural para convertirse también en un hilo narrativo que conecta historias, personas y territorio.

