Pepitín y Toñi en las puertas de la Casa Bar Aquilino

El pasado domingo 1 de octubre cerraba para siempre el Bar Casa Aquilino de Camposancos tras más de 130 años de historia. Atrás quedan recuerdos, anécdotas, amigos, clientes, risas, tristezas y horas y horas de duro trabajo detrás de la barra regentada en los últimos 38 años por José Francisco Vázquez Castro (Pepitín) y Toñi Fernández Rodríguez, familiares de Bienvenido Vázquez, fundador en 1890 de este establecimiento que era un emblema y un punto de encuentro en la villa de A Guarda.

Primero lo regentó Bienvenido y, tras fallecer en 1925 con 65 años, se hizo cargo del local su viuda Aurora Villa, hasta 1966, continuando con la actividad sus hijos Antonio y Aquilino. «Nosotros lo cogimos el 1 de octubre de 1985. Toñi estuvo siempre al frente del negocio. Yo trabajaba en los astilleros y luego venía para aquí a echar una mano, igual que nuestros hijos, Dani y José, que también arrimaban el hombro», comenta apenado Pepitín por dejar atrás parte de su vida.

Antes de la Guerra el local tenía licencia al por mayor para todo tipo de artículos. Era bar, librería, farmacia, mercería, tienda y hasta armería. Compraban la mercancía por bajones y bajo pedido. Llegaba el tren a la estación de Guillarei, en Tui, y la iban a buscar en carros de caballos y de bueyes y la repartían por media provincia y Portugal. «Tenían dos salvoconductos otorgados por el Gobierno Militar de Pontevedra para poder pasar la frontera sin ser controlados», asegura Pepitín.

«Nosotros lo cogimos como tienda y taberna, luego evolucionamos con el tiempo y ahora era café, bar, alimentación y restaurante. Todos los fines de semana teníamos cenas encargadas. Los sábados por la noche la juventud de Oia, O Rosal, Tomiño y A Guarda venía hasta aquí y, cuando era el tiempo de la angula, esperábamos por los marineros de madrugada para darles cafés», recuerda con tristeza Toñi.

Por el Bar Casa Aquilino han pasado miles de personas «que eran como de la familia, la echaremos mucho de menos. Gente que nos siguió muchos años hasta ahora. También pasó por aquí gente famosa, como el presentador de tv Manuel Campo Vidal y su esposa María Rey o el Expresidente del Gobierno Leopoldo Calvo Sotelo, que se tomó un vino con queso de tetilla», apunta Toñi.

Pepitín y Toñi cierran el Aquilino por jubilación anticipada y «ahora vamos a descansar que nos lo merecemos», señala el matrimonio, que se ha despedido de sus clientes en las redes sociales. «Es imposible resumir en palabras lo que esta casa, y cada uno de vosotros, habéis significado para nosotros. Hemos visto generaciones enteras crecer aquí, de amistades que perduran toda la vida y de momentos de alegría que nos han llenado de satisfacción. Sin embargo, como en la vida misma, todo tiene su ciclo, y ha llegado el momento de cerrar esta etapa. Esto no significa que desaparecemos por completo, sino que estamos abriendo las puertas a nuevas oportunidades y desafíos que nos esperan en el futuro», indican en el comunicado y finalizan diciendo que, «nos despedimos con el corazón lleno de gratitud y la alegría de que esto no se termina, donde nuevas raíces brotarán muy pronto. Con cariño y nostalgia. Toñi & Pepitín».

En el lugar de Bar Casa Aquilino de Camposancos, que ostentaba de ser el establecimiento en activo más longevo del concello de A Guarda ininterrumpidamente, abrirá a mediados de noviembre Gula, una nueva taberna que fusionará productos gallegos con productos internacionales.