La Asociación Naturalista Baixo Miño (ANABAM) ha publicado el informe final del seguimiento de la población de jabalí en el Monte Trega, un estudio realizado entre 2021 y 2025 mediante técnicas de fototrampeo que analiza la evolución de la especie, su distribución y sus patrones de actividad en uno de los espacios naturales más emblemáticos de A Guarda.
Desde la asociación recuerdan que la gestión de la fauna no puede basarse únicamente en el número de ejemplares, aunque destacan que este tipo de estudios permite contar con datos objetivos para tomar decisiones informadas sobre la convivencia entre la fauna salvaje y la actividad humana. “Este tipo de seguimentos permiten dispoñer de información rigorosa sobre a presenza da especie e axudan a orientar mellor as medidas de xestión nun espazo tan sensible como o Monte Trega”, señalan desde ANABAM.
Variaciones en la población a lo largo de cinco años
Uno de los objetivos principales del estudio fue analizar la evolución de la población de jabalí en un entorno periurbano donde se producen con cierta frecuencia situaciones de conflicto con la actividad humana.
Los resultados muestran que la presencia de la especie no sigue una tendencia de crecimiento constante, sino que presenta fluctuaciones entre los distintos años analizados. Así, el informe señala un descenso en los indicadores durante 2024 y un nuevo incremento en 2025.
Según ANABAM, estos datos no permiten hablar de un crecimiento sostenido de la población, sino de variaciones interanuales en la abundancia del jabalí.
Una estimación orientativa de la población
Aunque el objetivo del informe no era calcular con exactitud el número de animales, algo complejo al no poder identificar individuos concretos ni contar con ejemplares marcados con GPS, el análisis conjunto de los indicadores permite realizar una estimación aproximada.
De acuerdo con los datos recogidos, la población podría situarse entre 15 y 20 ejemplares en el último trimestre de 2025, lo que equivaldría aproximadamente a entre 4 y 6 individuos por kilómetro cuadrado, cifras que se sitúan en la franja alta de los valores medios descritos para Galicia.
Distribución sin zonas de concentración
El trabajo también analizó la distribución espacial de los animales dentro del Monte Trega. Los resultados indican que no existen áreas concretas con una concentración significativa de ejemplares, sino que la especie presenta una distribución espacial aleatoria en el territorio.
Este dato sugiere que, por el momento, no es necesario aplicar medidas específicas en puntos concretos del monte desde el punto de vista de la localización de la especie.
Conocer los horarios para prevenir accidentes
Uno de los aspectos que los investigadores consideran más relevantes del estudio es el análisis del patrón diario de actividad del jabalí.
El conocimiento de las franjas horarias en las que la especie está más activa puede facilitar la puesta en marcha de medidas preventivas más eficaces, como señalización dinámica en carreteras, campañas de sensibilización dirigidas a conductores o controles selectivos de velocidad en determinados momentos del día. “Coñecer cando se producen os picos de actividade do xabaril permite orientar mellor as medidas preventivas e optimizar os recursos destinados á seguridade viaria e á convivencia coa fauna”, explican desde ANABAM.
Prevención para mejorar la convivencia
La asociación insiste en que el informe debe entenderse como una herramienta más para la gestión de la especie, que debe combinar diferentes estrategias para reducir los conflictos entre la fauna salvaje y la actividad humana en un entorno periurbano como el Monte Trega.
En este sentido, desde ANABAM también destacan la importancia de impulsar medidas preventivas entre la población, como la instalación de pastores eléctricos y cierres adaptados al jabalí, que, cuando se aplican correctamente, pueden reducir de forma significativa los daños en cultivos y huertas. “Cando estas medidas se aplican de maneira correcta, poden reducir notablemente os danos e favorecer unha convivencia máis equilibrada entre a fauna salvaxe e a actividade humana”, concluyen desde la Asociación.
