El 17 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Seguridad del Paciente, una efeméride que desde COGAMI y su Comisión Sociosanitaria aprovechan para sensibilizar, visibilizar y reivindicar derechos de las personas con discapacidad orgánica.
Las sesenta asociaciones que integran el movimiento asociativo de COGAMI reivindican más coordinación sociosanitaria, más investigación inclusiva teniendo en cuenta a las mujeres, más seguridad en los tratamientos para personas con discapacidad y una atención más humana y accesible.
Bajo el lema «Salud: ciencia y conciencia», COGAMI y su Comisión Sociosanitaria lanzan una campaña a través de las redes sociales para visibilizar las necesidades y demandas de las personas con enfermedades crónicas, discapacidad y otras condiciones de salud. Además, a través de esta campaña, la entidad traslada una serie de reivindicaciones concretas dirigidas a la Administración pública, a la industria farmacéutica y a las personas investigadoras.
A la Administración pública
- Mayor coordinación entre profesionales y especialidades sanitarias, de manera que sea la información la que se traslade de un departamento sanitario a otro, y no el/la paciente.
- Una atención sanitaria más humana, accesible y centrada en las personas.
- Seguridad en los procesos y tratamientos sanitarios para las personas con discapacidad, adaptando protocolos, pruebas y cuidados a sus circunstancias específicas para evitar posibles errores y riesgos.
A la industria farmacéutica
- Acceso a tratamientos eficaces para las enfermedades crónicas.
- Compromiso con la seguridad de los procesos y tratamientos dirigidos a personas con discapacidad, garantizando que su diseño y desarrollo tenga en cuenta sus necesidades específicas.
A las personas investigadoras
- Más investigación en enfermedades raras y de baja prevalencia, para garantizar un mejor futuro a las personas que las padecen.
- Investigación que incluya a la mujer de manera real y representativa en los estudios y ensayos clínicos, evitando el sesgo de género que históricamente afectó al conocimiento científico y al diseño de tratamientos.
Porque la salud es un derecho, no una carrera de obstáculos. Cada paciente cuenta y cada voz, importa.
