Las obras de la senda peatonal y ciclista de la carretera PO-407 en Budiño ya han comenzado. El proyecto cuenta con una inversión de 615.000 euros, financiada en un 60 % con fondos FEDER y en un 40 % con fondos autonómicos, y tiene un plazo de ejecución de ocho meses, por lo que está previsto que la nueva infraestructura esté terminada en 2027.
La conselleira de Vivenda e Planificación de Infraestruturas, María Martínez Allegue, y el alcalde de O Porriño, Alejandro Lorenzo, supervisaron este jueves el inicio de los trabajos, que permitirán dotar de un espacio específico para peatones y ciclistas a este tramo de la carretera autonómica.
La actuación contempla la construcción de un itinerario de aproximadamente un kilómetro, que comenzará en el cruce con la carretera provincial hacia Cerquido y finalizará a la altura del colegio público Cruz de Budiño.
Durante la visita, la conselleira destacó que la nueva senda contribuirá a mejorar la movilidad de los vecinos de una zona caracterizada por la presencia de viviendas y facilitará especialmente los desplazamientos cotidianos de los escolares. Actualmente, este tramo carece de espacios habilitados específicamente para la circulación peatonal, por lo que la intervención busca mejorar tanto la accesibilidad como la seguridad vial.
Por su parte, el alcalde de O Porriño, Alejandro Lorenzo, agradeció a la Xunta de Galicia la ejecución de un proyecto que, según destacó, responde a una reivindicación de los vecinos de Budiño. “Cumpre unha demanda histórica da veciñanza de Budiño, proporcionando seguridade vial aos viandantes e en especial ao colexio que temos aquí ao carón”.
La actuación se desarrollará en el tramo de la PO-407 comprendido entre los puntos kilométricos 0+130 y 1+020, con el objetivo de crear un espacio seguro e independiente de la calzada para los desplazamientos a pie. La senda estará ejecutada en hormigón coloreado y tendrá una anchura mínima de 1,80 metros, salvo en un estrechamiento puntual situado en las proximidades del punto kilométrico 0+750, donde existe una estructura que condiciona el trazado.
El proyecto incorpora también diferentes medidas para mejorar la accesibilidad universal. Entre ellas figura la instalación de pavimento táctil indicador, que permitirá advertir de puntos de peligro o de proximidad, así como señalar el final de la senda y las zonas en las que los peatones podrán realizar cruces con seguridad. Este pavimento se instalará también en las paradas de autobús y en los pasos de peatones, facilitando su identificación y uso por parte de las personas con dificultades de movilidad o discapacidad visual.
Los trabajos incluyen además el acondicionamiento de las paradas de autobús situadas en los puntos kilométricos 0+280 y 0+960. En ambos puntos se ampliará y acondicionará el espacio destinado a los peatones, se señalizarán los refugios y se instalarán pavimentos adaptados a la normativa vigente en materia de accesibilidad.
El proyecto se completará con otras actuaciones destinadas a reforzar la seguridad y mejorar los servicios existentes en el entorno. Entre ellas se incluyen la instalación de un prisma soterrado para telecomunicaciones e iluminación, mejoras en los sistemas de drenaje, la recolocación de colectores de residuos, nuevos sistemas de contención, la construcción de muros y el refuerzo de la señalización.

