Hay meses del año que están marcados en rojo porque se sabe de antemano que van a ser temporada alta de diversión, de compañerismo, de color y de ilusión. Así lo viven los vecinos de Tomiño cuando sus calles sucumben a una fiesta constante después del esperado Venres de Foliada. Para ellos, sólo hay algo fundamental los días previos al Carnaval: encontrar sus disfraces, su purpurina y sus fantasías. Después, son las comparsas las que ponen el ritmo y la gente la que pone la alegría.
La Comparsa Estrelas da Noite destaca entre todas ellas. Veterana y reconocida comparsa del municipio, volvió sorprender a conocidos y visitantes, quienes tras el parón de la pandemia la esperaban con ganas. Ganas de vivirlo y de celebrarlo. De compartirlo con quien, al otro lado, sonríe y aplaude, a cambio de miradas cómplices y entusiastas.
Y esto es parte de secreto de sus más de 25 años de historia: vivirlo siempre con el mismo cariño del primero día. Cuando te encuentras con ella es un delirio de fantasía y felicidad que dura días y que recorre Galicia en todas sus direcciones. Desde la capital del Carnaval como es Ourense, hasta la tierra vecina, como lo es Caminha, pasando por Noia, Pontevedra, Vilanova de Arousa, etc.
La historia de la comparsa Estrelas da Noite se teje con hilos de pasión y tradición. La suya es historia viva de una familia, de quien la imaginó en un principio y de todos los que la forman en el día a día. Es historia de un municipio entregado a la fiesta, al Carnaval y a la diversión compartida entre generaciones.
Con más de 70 componentes, es un grupo en el que todo el mundo es bienvenido, desde los más pequeños de 2 años hasta las mayores y referentes de 80, mujeres que plantaron la semilla que hoy brota con fuerza. Capitaneados por su presidenta Fátima, son constructores de sueños, artesanos de la felicidad y fiesteros infatigables pero, ante todo, dicen ser una gran familia, donde la unión es la fuerza que los impulsa al éxito. Éxito que volvieron recabar de la mano de varios primeros premios.
Este año crearon la fantasía “O Camiño da Auga”. Un espectáculo en forma de fuentes donde el agua pasa a ser la protagonista indiscutible. Los trajes, hechos con mimo desde el mes de octubre -aunque imaginados desde mucho antes-, dan forma a diferentes estilos de fuentes de lo más realistas, las cuales cuentan con minuciosos circuitos de agua, brillos y luz. Un homenaje a la pureza, a la viveza y al movimiento. Ese que, a través de las pantallas de quien los ve, queda capturado con fotos y vídeos que pasan a ser verdaderas postales del momento.
Aún con desfiles en la agenda, volvieron a constatar que el suyo es mucho más que un disfraz. Si la magia se pudiera palpar con los sentidos, se tuviera algún tipo de forma física o si se pudiera tocar o bailar en ella, sería exactamente ese instante en el que se abren paso entre el público y en el que, a ciencia cierta, se ve que el suyo es un resplandor de tradición pero lleno de pasión e ilusión.
Crónica: Judit García
