El Celta firmó un gran partido y se adelantó con un gol de Pablo Durán, pero se quedó con la miel en los labios ante un Union Saint-Gilloise que supo defenderse, aprovechó sus ocasiones y contó con un portero inspirado.
Antes del pitido inicial, Abanca Balaídos guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas del accidente ferroviario de Urda y el reciente fallecimiento del delantero del CD Tenerife, Jesús de Miguel. Tras este homenaje, el conjunto de Claudio Giráldez salió con personalidad y encontró el premio en el minuto 11, cuando Sergio Carreira habilitó a Pablo Durán para que pusiera el 1-0. El conjunto belga igualó en el minuto 35 por medio de Besfort Zeneli y se llegó al descanso con tablas en el marcador.
Tras la reanudación, Zeneli firmó el 1-2 en el minuto 49. Lejos de venirse abajo, el Celta apretó los dientes y respondió como sabe, volcado en campo rival ante un Hervé Koffi que sostuvo a los suyos con varias intervenciones de mérito. Giráldez movió el banquillo para refrescar el ataque y, en el minuto 80, Andrei Radu mantuvo con vida a los celestes al detener un penalti a Zeneli. Los de Vigo empujaron hasta el final, pero el balón no quiso entrar.
Los celestes ponen ya la mirada en el próximo domingo 8 de noviembre, a las 18:30h, cuando recibirán al Levante UD en LaLiga EA Sports con la firme intención de reencontrarse con la victoria antes del parón.
Crónica: RC CELTA
