El Pleno Extraordinario del Concello de Vigo aprobó este miércoles la transferencia de la Unidad Asistencial de Atención a la Drogodependencia de Vigo (CEDRO) al Servizo Galego de Saúde (Sergas), un traspaso que se hará efectivo el 1 de enero de 2026.
La medida pone fin a más de una década en la que el consistorio asumió en solitario un servicio con más de 1.000 pacientes y que, por competencia, corresponde a la administración autonómica.
La concejala de Política Social, Yolanda Aguiar, explicó ante el Pleno el largo proceso que ha permitido culminar esta integración. Señaló que “Vigo consegue que a Xunta de Galicia asuma a atención ás adicións como un servizo público esencial. A transferencia ao Sergas non é un agasallo, é un dereito das persoas enfermas longamente reivindicado por este Goberno. É o resultado da constancia da cidade, dos profesionais de CEDRO, das familias dos pacientes e dos propios enfermos que non aceptaron a anomalía”.
Aguiar subrayó que la inclusión de la atención a las drogodependencias en el sistema público permitirá mejorar la calidad asistencial, puesto que “a integración da atención á drogodependencia no Sergas mellora a prestación do servizo e, en consecuencia, a vida das persoas porque garante unha resposta integral dentro do sistema público de saúde”.
El acuerdo contempla la cesión a la Xunta del inmueble de la calle Pintor Colmeiro donde se ubica actualmente el centro, así como el mantenimiento de los 21 trabajadores, preservando sus derechos laborales, económicos y sociales “tras unha negociación de moito tempo coa Xunta de Galicia”.
En el debate plenario, los grupos municipales coincidieron en valorar positivamente el traspaso, aunque con matices. El portavoz del BNG, Xabier Pérez Igrexas, consideró que la integración es “unha boa noticia que chega tarde” y reclamó blindar la continuidad del personal. Por su parte, el edil del PP, Fernando Abeijón, definió el paso como “moi positivo, necesario, lóxico e con garantía xurídica”.
La transferencia quedó aprobada con los votos favorables de los grupos socialista y popular, mientras que el BNG optó por la abstención.
