Esta mañana se clausuró en el Centro Cultural de A Guarda el programa “Contigo no Camiño”, una iniciativa de la Cruz Roja do Baixo Miño que durante un mes prestó asistencia sociosanitaria a las decenas de peregrinos y peregrinas que cada día recorren el Camiño Portugués pola Costa.
El proyecto, desarrollado entre el 24 de septiembre y el 23 de octubre, contó con la participación de quince voluntarios que se desplazaron en bicicleta y en vehículo entre A Pasaxe y Baiona. Durante este tiempo ofrecieron ayuda a 622 peregrinos, de los cuales 80 recibieron atención sanitaria.
El concejal Isidro Lomba destacó el crecimiento constante de esta ruta, que ya se ha consolidado como una de las más transitadas. “É xa a terceira en volume, con máis de 85.000 peregrinos no que levamos de 2025”, subrayó, recordando el importante papel que juega el tramo costero en el conjunto de los caminos jacobeos.
Por su parte, el presidente de Cruz Roja en el Baixo Miño, José María Salcidos, puso el acento en la diversidad de los caminantes que recorren la zona. “Hai xente de Hong Kong ou Australia”, señaló, destacando el carácter internacional del Camiño Portugués pola Costa. Según sus datos, el 80% de los caminantes son extranjeros.
También intervino la vicepresidenta de Cruz Roja en Galicia, Purificación Serrano, quien subrayó el componente emocional y espiritual de la experiencia. “É o camiño máis bonito, onde moitos buscan un sentido espiritual e de renovación de enerxías”, afirmó, resaltando el valor humano del acompañamiento ofrecido por los voluntarios.
Con la finalización de “Contigo no Camiño”, la Cruz Roja del Baixo Miño hace balance positivo de una experiencia que ha unido solidaridad, salud y hospitalidad en una de las rutas más emblemáticas del Camino de Santiago.

