ALFREDO

En la madrugada del 22 de febrero, un conductor puso en peligro la vida de un agente de la Policía Local de Vigo. A las 04:48 horas, los agentes se encontraban realizando labores de vigilancia y prevención en la calle Areal cuando observaron un vehículo que se dirigía hacia ellos. A pesar de las señales de advertencia del policía, el conductor decidió acelerar bruscamente, embistiendo al agente, quien tuvo que saltar para evitar ser atropellado. Sin embargo, el impacto le causó un golpe en la pierna derecha.

El conductor, identificado más tarde como hombre de 36 años vecino de la ciudad, no se detuvo y se dio a la fuga por Beiramar en dirección a Bouzas. La situación se tornó crítica cuando se inició una persecución durante la cual, se comprobó mediante el dispositivo radar fijo del túnel, que el vehículo alcanzó velocidades de hasta 130 km/h, rebasando semáforos en rojo por las calles Coruña, Severo Ochoa, Eugenio Fadrique, Lalín y poniendo en riesgo a otros usuarios de la vía.

La persecución se intensificó cuando un vehículo del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) se unió a la operación, logrando interceptar al fugado en la calle Quintela. Al intentar sacar al conductor del vehículo, los agentes se encontraron con una fuerte resistencia. Una vez fuera del automóvil, se evidenció que el hombre presentaba claros síntomas de haber consumido alcohol.

Las pruebas de alcoholemia confirmaron que el conductor tenía un nivel de alcohol en aire expirado de 0,67 y 0,64 mg/l, superando el límite penal establecido. Como resultado, fue detenido por la supuesta comisión de un delito contra la seguridad vial.