Un hombre ha sido detenido en Caminha tras abandonar una lancha de alta velocidad que había intentado entrar en el río Miño y terminó encallada en la playa de Moledo durante la madrugada de este viernes.
La Policía Judicial portuguesa, en colaboración con la Guardia Civil, investigaba una posible descarga de droga en algún punto de la costa portuguesa o española al norte de Viana do Castelo. Los agentes localizaron la embarcación, que tras no conseguir acceder al Miño cambió de rumbo y llegó hasta Moledo, donde quedó varada.
El único tripulante localizado abandonó la lancha y trató de huir, pero fue perseguido e interceptado y detenido bajo sospecha de tráfico de drogas. En el interior de la embarcación no se encontró ningún cargamento de estupefacientes, aunque al detenido se le intervino una pequeña cantidad de droga.
La lancha, que no tenía registro, contaba con cuatro motores fueraborda, depósito de combustible lleno y equipos de comunicaciones. Las primeras informaciones apuntan a cuatro motores Yamaha de 300 caballos cada uno, lo que supondría hasta 1.200 caballos de potencia.
El detenido ya ha comparecido ante el Tribunal Judicial de Caminha, a la espera de que se determinen las medidas cautelares mientras continúa la investigación.
