Detenido un vecino de Baiona tras una espectacular persecución policial en Vigo

Un vecino de Baiona de 37 años y con domicilio en Tui, fue detenido esta pasada noche por la Policía Local de Vigo tras una espectacular persecución policial por la ciudad Olívica. Al conductor se le acusa de un presunto delito contra la seguridad vial tras negarse a someterse a la prueba de alcoholemia, desobediencia grave a los agentes y conducción temeraria.

Los hechos ocurrieron sobre las 00:20 horas, cuando una patrulla de la Policía Local se encontraba detenida en un semáforo de la Gran Vía con la calle Emilia Pardo Bazán. En ese momento un BMW serie 3 se saltó en rojo y a gran velocidad dicho semáforo haciendo un giro brusco a la calle Conde de Gondomar, dirección Avenida de Madrid.

Los agentes de la Policía Local ante este hecho iniciaron una persecución activando los dispositivos acústicos y luminosos para que detuviese la marcha. Durante la persecución el baionés conducía a gran velocidad por la Avenida de Madrid, sentido descendente por el carril de servicio, comprobando los agentes por el cuenta kilómetros del vehículo policial que circulaba a una velocidad de unos 120 km/h.

En la persecución el BMW va esquivando los vehículos que se encuentra en la citada calle y volviendo a saltarse otro semáforo en rojo de la calle Loureiro. A la altura del camino Ramona con la Avenida de Madrid se encuentra con un vehículo que le precede que no puede esquivar, por lo que los agentes aprovecharon la ocasión para ponerse en paralelo con dicho turismo y advertirle que se detuviera, haciendo este caso omiso de las indicaciones policiales, tratando de darse a la fuga, pero finalmente dio un volantazo en dirección hacia los agentes, por lo que impacta su vehículo contra el turismo policial.

Debido a la colisión, el BMW tuvo que detenerse, momento en el que los policías bajaron del coche patrulla para dirigirse a dicho individuo. Tras ello, los agentes dieron instrucciones precisas al conductor para que bajase del vehículo en varias ocasiones, pero ante la negativa a salir del turismo, los policias tuvieron que sacarlo pese al estado de agresividad del varón.

Una vez inmovilizado procedieron a su detención, observando los agentes que presentaba evidentes síntomas de encontrarse bajo la influencia de bebidas alcohólicas, por lo que fue requerido para someterse a la prueba de alcoholemia, negándose en todo momento, siendo imputado además por negativa a someterse a dicha prueba.