Hay barcos que llaman la atención por su tamaño. Otros, por su diseño. Y después están aquellos que resultan imposibles de confundir. Es el caso del BUXENUS, un jack-up de 42 metros de eslora por 30 metros de manga, que ha llegado a las instalaciones de Astilleros San Enrique, en Vigo, mediante el remolcador de altura EAS.

Ambos buques atracaron este martes en las instalaciones del astillero, formando una combinación especialmente singular y fácilmente reconocible desde la distancia: por un lado, la característica silueta del BUXENUS, con sus cuatro enormes patas elevadoras; por otro, la imagen robusta del EAS, un remolcador especializado en operaciones offshore.

Un jack-up diseñado para trabajar donde otros no llegan

El BUXENUS pertenece a una tipología de buques especialmente reconocible dentro del sector marítimo: Los jack-up, plataformas capaces de elevarse sobre sus propias patas para situar la estructura de trabajo por encima de la superficie del mar y así poder trabajar desde una plataforma polivalente y estable que no se mueve independientemente de la mar.

En el caso del BUXENUS, sus cuatro patas o columnas elevadoras superan los 50 metros de longitud, una característica que hace que su silueta sea visible desde una considerable distancia cuando se encuentra atracado.

El buque cuenta además con una potente excavadora Hitachi EX1900, especialmente preparada para trabajos portuarios. Se trata de un equipo de grandes dimensiones, con un peso aproximado de 370 toneladas, equipado con dos brazos extralargos que permiten alcanzar cerca de 30 metros.

Esta configuración permite realizar trabajos a profundidades de hasta 20 metros, convirtiendo al BUXENUS en una herramienta especializada para operaciones que requieren tanto capacidad de excavación como un gran alcance desde el agua.

La presencia de una máquina de estas dimensiones a bordo es, precisamente, otro de los elementos que hacen especialmente llamativo al conjunto durante su estancia en el astillero.

EAS, el compañero de operaciones offshore

Junto al BUXENUS se encuentra el EAS, un remolcador de altura perteneciente al armador chipriota EDT. El buque es un remolcador offshore de primera generación, construido en la década de los años 70 y sometido posteriormente a una modernización y actualización a comienzos de los años 2000. Su trayectoria y configuración responden a las necesidades de un sector offshore que exige buques capaces de trabajar en condiciones exigentes y prestar apoyo a diferentes tipos de operaciones marítimas.

Entre sus capacidades destaca un tiro de 76 toneladas, además de disponer de grúas y de un pórtico de popa desplegable y específicamente concebidos para trabajos offshore.

El EAS incorpora asimismo un rodillo de popa con capacidad de 250 toneladas, junto con equipos destinados al manejo y trincaje de líneas offshore y sistemas de posicionamiento digital. Todo ello le permite desempeñar funciones especializadas de apoyo y manejo de equipos en operaciones marítimas.

Una visita vinculada a trabajos de desmovilización 

La llegada conjunta del BUXENUS y el EAS a Astilleros San Enrique responde a una operación vinculada a la desmovilización de equipos que actualmente se encuentran a bordo del jack-up, así como a la ejecución de diferentes trabajos de mantenimiento y reparación.

Durante su estancia están previstas actuaciones de calderería y trabajos de mecánica, labores habituales en una instalación especializada en el mantenimiento y reparación de buques y equipos marítimos de estas características.

La operación permite, además, trabajar sobre un conjunto particularmente singular: un jack-up de grandes dimensiones acompañado de un remolcador offshore especializado, dos buques que representan diferentes soluciones técnicas desarrolladas para afrontar trabajos en el entorno marítimo.

Ingeniería y capacidad industrial en el entorno portuario 

La presencia del BUXENUS y el EAS pone de manifiesto también la diversidad de trabajos que pueden desarrollarse en unas instalaciones como las de Astilleros San Enrique, donde confluyen buques de diferentes tipologías y equipos destinados a operaciones portuarias, offshore y marítimas especializadas.

Por sus dimensiones y características técnicas, el conjunto formado por ambos buques ofrece durante estos días una imagen poco habitual en el entorno portuario. Especialmente llamativo resulta el perfil del BUXENUS, con sus cuatro enormes patas elevadoras y la maquinaria pesada instalada a bordo, acompañado por la característica configuración del EAS.