Con una trayectoria dilatada en el balonmano –únicamente lastrada por una gravísima lesión en 2009- Alen Muratovic se ha convertido en uno de los fichajes más importantes de este 2022 cuando todavía estamos en enero.

Tras iniciarse en este deporte en su país, su primera experiencia fue en el Frigorificos do Morrazo Cangas (año 2003), dónde en tan sólo dos años se convirtió en uno de los jugadores más destacados de la liga, lo que le llevó a firmar por el desaparecido Atlético Valladolid, dónde defendería la camiseta vallisoletana –y dónde coincidió con su ahora técnico Álvaro Senovilla- durante dos campañas, antes de dejar en las arcas del club la impensable cifra actualmente de 700.000€ para enrolarse en el Flensburg alemán por cuatro temporadas.

La mala fortuna se cebó con el lateral izquierdo, que a los pocos meses de iniciar su andadura sufría una gravísima lesión que lo obligó a retirarse del balonmano hasta que… regresó a Cangas, dónde había conocido a su actual pareja. Allí, tras varios años de inactividad, la buena relación con el presidente Manolo Camiña lo llevó a probarse y a disputar las últimas 8 temporadas con el que considera el equipo de su corazón.

Siempre como uno de los jugadores más destacados de la plantilla, a pesar de las limitaciones provocadas por esa desafortunada acción, Alen fue clave de los éxitos del equipo de O Morrazo y de las salvaciones in extremis, hasta el pasado verano, dónde decidió poner punto a su etapa como jugador.

Las lesiones y los problemas derivados del Covid en el Acanor Novás Valinox, hizo que los dirigentes luchasen por convencerlo y por demostrar que Alen todavía tiene balonmano para rato. Su experiencia y calidad siguen fuera de duda y en O Rosal celebran uno de los fichajes más mediáticos de su historia.

Este miércoles en la sede de uno de los patrocinadores del club, Puntera Zapatos, los aficionados podrán conocerlo en primera persona y participar en varios sorteos. Es necesaria la inscripción previa.