ALFREDO

El alcalde de A Guarda, Antonio Lomba, mantuvo durante esta semana conversaciones con los trabajadores y la dirección de IKF para conocer de primera mano los motivos del desencuentro entre ambos que motivaron la rotura de las negociaciones de un nuevo pacto.

Lomba trasladó su inquietud a ambas partes por la actual situación. A su vez comentó con los trabajadores que le hubiera gustado tener una reunión con ellos antes de romper las negociaciones, como había sucedido en anteriores ocasiones.

El regidor mostró su apoyo al personal y sus familias y les trasladó su preocupación por el centro de trabajo, una de las empresas más importantes y grandes de la localidad, que forma parte de la historia de la comarca.

Asimismo, comunicó a la dirección y comité de empresa su deseo de que se retomaran, a la mayor brevedad, las negociaciones, entendiendo que queda margen para llegar a acuerdos y que para conseguirlo debe haber cesiones por ambas partes.