El Celta firmó una noche europea para el recuerdo en el Groupama Stadium al superar al Olympique de Lyon con una victoria que sella su pase a los cuartos de final de la Europa League.

Los goles de Javi Rueda y Ferran Jutglà certificaron un triunfo trabajado y celebrado por los más de 3.000 de aficionados celestes presentes, en el mayor desplazamiento europeo del club, que puso el broche a una eliminatoria muy igualada, pero resuelta con autoridad en territorio francés.

El encuentro arrancó con buen ritmo y con un equipo local decidido a imponer su ley, pero el guion cambió tras la expulsión de Moussa por una dura entrada sobre Javi Rueda. Con superioridad numérica, el Celta mantuvo la calma, ordenado y competitivo, sabiendo que la eliminatoria estaba abierta después del empate en Abanca Balaídos. Y tras el paso por vestuarios, los de Claudio Giráldez hincaron el diente.

Con más control de balón y presencia en campo rival, los celestes fueron inclinando la balanza. Javi Rueda abrió el camino y, con el Lyon obligado a arriesgar, Ferran Jutglà puso la sentencia a un partido en el que el Celta supo gestionar los tiempos, dominar los espacios y cerrar una victoria que refleja la madurez competitiva del grupo en Europa.

Con este triunfo, el Celta se mete entre los ocho mejores del torneo y ya mira de reojo a su próximo rival, el SC Freiburg, con partidos previstos para los días 9 y 16 de abril y la ventaja de disputar la vuelta en Balaídos.

Antes, eso sí, toca cambiar el chip y centrarse en LaLiga, donde los celestes recibirán al Deportivo Alavés en Balaídos con la intención de prolongar esta buena dinámica y seguir haciendo disfrutando junto a la afición.

El conjunto celeste sigue soñando en Europa, con una afición entregada y un grupo que ha demostrado estar preparado para competir entre los mejores.