El Celta se llevó los tres puntos en el Ramón Sánchez-Pizjuán tras imponerse por 0-1 al Sevilla FC desde los 11 metros. Gracias a un penalti transformado por Marcos Alonso en los minutos finales, los celestes logran un triunfo de mucho peso que les permite cerrar la primera vuelta asentados en la zona alta de la clasificación.

La primera parte estuvo marcada por la intensidad y el intercambio de golpes. El Celta, cómodo y seguro lejos de Balaídos gracias a su buen rendimiento a domicilio, se midió a un rival con propósitos distintos, impulsado por la necesidad, pero con la misma determinación sobre el césped. Durante los 45 iniciales, hubo ritmo, duelos constantes y llegadas en ambas áreas, pero faltó precisión en los metros finales. Las ocasiones no terminaron de concretarse y el descanso llegó con el marcador intacto y la sensación de que el encuentro estaba completamente abierto.

Tras el descanso, el Sevilla dominaba en la posesión, pero el Celta recordaba que el fútbol no se mide en estadísticas, con llegadas más peligrosas y contraataques que convertían cada espacio en una amenaza real. El portero celeste apenas tuvo trabajo, mientras que el guardameta local tuvo que intervenir con acierto ante varios intentos de Williot Swedberg y un mano a mano de Ilaix Moriba que casi abre el marcador. Pocos minutos después, y lejos de lamentarse por aquella ocasión, Ilaix volvió a aparecer en escena y se redimió en forma de un penalti que Marcos Alonso terminaría por convertir en el 0-1 definitivo.

El Celta cierra así una notable primera vuelta, con 29 puntos que lo afianzan en la séptima posición, y pone la mirada en su próximo compromiso, que tendrá lugar el domingo 18 de enero a las 18:30 horas. Los de Claudio Giráldez volverán a abrir las puertas del templo celeste para recibir al Rayo Vallecano, con la intención de prolongar su racha de cinco jornadas sin perder y mantener viva la ilusión europea.