El regidor de Gondomar, Paco Ferreira, califica de “intolerable” que desde hace unos meses desde la Xunta de Galicia se culpe al concello de “impedir la apertura del nuevo Centro de Salud, sabiendo que carecía de licencia de primera ocupación, cuya solicitud presentó este lunes el Gobierno gallego a través de registro”.

Ferreira indica que este dato demuestra que “la Xunta no está interesada en la apertura del centro y sí en la política de descrédito, fotos y titulares de prensa”. Insta a los responsables autonómicos y sanitarios a una reunión en la que abordar un cronograma de trabajo serio y que permita ver cuáles son las necesidades y cuestiones pendientes para que se ponga en marcha cuanto antes esta infraestructura.

No es de recibo”, señala el regidor, “que sin haber solicitado la licencia de primera ocupación se hayan cursado visitas en el interior del centro, en cuyo entorno se están acometiendo obras desde la semana pasada, con el riesgo que ello conlleva”.

Entiende que como mínimo se puede calificar de “irresponsable” la actitud de la portavoz municipal del PP, Paula Bouzós, y el nuevo gerente del área sanitaria de Vigo, al no valorar esta cuestión y los riesgos que podría entrañar para las personas que allí acudieron “y accedieron a una instalación para la que no habían pedido todavía la licencia de primera ocupación”.

Ferreira lamenta la falta de cortesía institucional mostrada por los responsables sanitarios de la Xunta en las dos visitas cursadas al municipio, en las que, “en un claro desprecio hacia la institución que presido no se cursó invitación al alcalde ni a la edil de Sanidade, enterándonos de la presencia de ambos en Gondomar por las declaraciones recogidas en la prensa al día siguiente”. Una actitud que reitera Paco Ferreira “es inadmisible”.