El Concello do Rosal ha dado un nuevo paso en su estrategia de sostenibilidad y eficiencia energética con la puesta en marcha de una nueva caldera de biomasa en el Centro Social Polivalente. La actuación permitirá que este edificio municipal deje de depender de los combustibles fósiles para su sistema de calefacción, reforzando el compromiso del municipio con la reducción de emisiones y el uso de energías renovables.
La instalación, que ha supuesto una inversión superior a los 40.000 euros, ha contado con una financiación de 24.000 euros procedentes de los fondos europeos Next Generation EU, dentro del Programa de Regeneración y Reto Demográfico del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, gestionado por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).
El nuevo sistema incluye todos los elementos necesarios para su funcionamiento, entre ellos un almacén de combustible con silo textil, una solución que permite almacenar biomasa de forma segura, limpia y eficiente para garantizar el suministro energético del centro.
La alcaldesa de O Rosal, Ánxela Fernández Callís, destacó la importancia de esta actuación dentro de la estrategia municipal de sostenibilidad. “Instalar esta nova caldeira é unha decisión de futuro. Estamos reducindo a dependencia de combustibles fósiles, reducindo a pegada de carbono dos edificios e instalacións municipais e aforrando recursos que podemos destinar a outros servizos para a veciñanza”, señaló la regidora.
La nueva caldera permitirá mejorar la eficiencia energética del edificio y reducir significativamente las emisiones asociadas al consumo de combustibles derivados del petróleo, alineándose con los objetivos europeos de transición ecológica.
La actuación forma parte de un proceso más amplio que el Concello viene desarrollando desde hace años para modernizar las instalaciones municipales y sustituir progresivamente los sistemas energéticos tradicionales por alternativas más limpias y sostenibles.
En este periodo ya se han renovado los sistemas de calefacción de la Casa Consistorial, las escuelas de Pancenteo, los centros educativos unitarios de Tabagón y Pías durante sus procesos de reforma integral, así como las instalaciones del campo de fútbol y del pabellón municipal.
Todos estos equipamientos han ido abandonando progresivamente el uso de combustibles fósiles para apostar por sistemas energéticos más eficientes y respetuosos con el medio ambiente, reduciendo de forma notable la huella de carbono del conjunto de edificios municipales.

