El Colegio Santo Tomás de O Porriño ha retomado el programa de Tutoría entre Iguales (TEI), una iniciativa educativa orientada a prevenir el acoso escolar, combatir la violencia y mejorar la convivencia en las aulas mediante el respeto, la empatía y la resolución pacífica de los conflictos.

El proyecto, que ya se había desarrollado con resultados positivos en el centro durante varios cursos antes de quedar interrumpido por la pandemia de la covid-19, regresa con el objetivo de consolidar un entorno escolar más seguro, inclusivo y basado en el apoyo mutuo.

La puesta en marcha incluyó el acto de presentación y asignación de parejas, uno de los momentos más esperados por los escolares. El alumnado de Primaria conoció a los compañeros y compañeras a los que tutorizará durante el desarrollo del programa.

La jornada contó con la presencia del alcalde de O Porriño, Alejandro Lorenzo, y de la directora del centro, Amaya Alcalde, que participaron en el reparto de los emparejamientos entre el alumnado de Primaria e Infantil.

Durante el acto, el regidor destacó la importancia de inculcar valores sociales desde las primeras etapas educativas. «A importancia de formar ás novas xeracións en valores sociais como a tolerancia, a empatía e a responsabilidade colectiva dende idades moi temperás», señaló.

Lorenzo también animó a los niños y niñas a implicarse en la iniciativa, mientras los escolares recibían con entusiasmo la asignación de sus respectivas parejas.

El programa TEI se basa en una idea sencilla, los alumnos de cursos superiores actúan como referentes y tutores del alumnado más pequeño, al que pueden ayudar ante dudas, dificultades o conflictos que surjan durante los recreos y otras actividades compartidas.

Esta fórmula busca crear una red de apoyo cercana entre compañeros, aprovechando la facilidad con la que los niños y niñas pueden comunicarse y comprenderse entre sí. La iniciativa no sustituye la labor del profesorado ni del equipo de orientación, sino que ofrece una primera vía de acompañamiento para detectar y abordar posibles problemas de convivencia.

La recuperación del programa pretende beneficiar a toda la comunidad educativa. Para los escolares más pequeños, contar con un tutor de referencia puede favorecer la sensación de seguridad, la integración y la adaptación al entorno escolar.

Por su parte, el alumnado tutor desarrolla habilidades sociales como la empatía, la escucha activa, la comunicación y la resolución pacífica de diferencias. Asumir este papel también refuerza su responsabilidad y fomenta un liderazgo positivo dentro del centro.

La iniciativa busca, además, contribuir a la prevención de las conductas de acoso escolar al fortalecer las relaciones entre alumnos de distintas edades y promover una cultura de respeto y colaboración.