El alcalde de Vigo, Abel Caballero, ha anunciado un avance significativo en las obras de la nueva grada de Gol de Balaídos, que permitirá la habilitación de casi 800 nuevos asientos para la próxima temporada mientras continúan los trabajos de construcción.
Según explicó el regidor, a partir del día 15 de este mes comenzará la instalación de 792 asientos en las cinco primeras filas de la grada de Gol Baixo, que podrán estar disponibles para el Real Club Celta al inicio de la temporada 2026-2027. Esta actuación se enmarca en un modelo de obra que permitirá el uso parcial de la nueva bancada durante su ejecución.
Caballero destacó que el club ya ha retirado la grada supletoria utilizada esta temporada, por lo que estos nuevos asientos sustituirán ese espacio con una visibilidad “ciertamente extraordinaria”, en palabras del alcalde.
El regidor subrayó además que esta ampliación permitirá al Celta disponer de más localidades y reforzar la proximidad de la afición al terreno de juego. En este sentido, afirmó que esta nueva capacidad supone “prácticamente el doble” de la grada provisional anterior, que contaba con algo más de 300 plazas.
Caballero señaló que las obras avanzan a buen ritmo y que la estructura “empieza a coger una gran altura”, acercándose ya a su configuración final. Está previsto que tras el verano comience la instalación de la malla de soporte de la cubierta, con el objetivo de que la grada de Gol esté completamente operativa a principios de 2027.
La nueva grada tendrá capacidad para 7.000 espectadores, lo que permitirá que el estadio de Balaídos alcance aproximadamente los 31.000 asientos tras el próximo periodo invernal.
En paralelo, el alcalde informó de que el Concello participará esta tarde en la reunión telemática convocada por el Consejo Superior de Deportes con las ciudades candidatas al Mundial.
Caballero explicó que Vigo trasladará su trabajo en el proyecto “aún sin tener la confirmación oficial de la Federación Española de Fútbol” sobre el envío de la candidatura a la FIFA.
Asimismo, reiteró su petición a la Xunta de Galicia y a la Diputación de Pontevedra para que contribuyan a financiar las obras vinculadas a la candidatura, reclamando que ambas instituciones asuman un tercio del coste.
