Mougás volvió a latir este domingo al ritmo de uno de sus rituales más antiguos y emblemáticos: el Curro das Moscas, una tradición centenaria que refleja el estrecho vínculo entre la comunidad y la cría en libertad de los caballos que pastan en las Serras da Groba e O Galiñeiro.
En esta edición, el curro congregó unas 500 bestas y 80 potros, que fueron guiados desde los montes hasta el recinto del curro. A partir de las 17:00 horas, los voluntarios procedieron a desparasitar a los animales, antes de devolverlos a su hábitat natural.
Aunque el espectáculo y el valor cultural de la cita siguen intactos, las altas temperaturas registradas durante la jornada redujeron la afluencia de público respecto a años anteriores. Aún así, no faltaron vecinos, curiosos y entusiastas de la cultura popular gallega, que disfrutaron de una tarde cargada de tradición y destreza.
El Curro das Moscas forma parte del calendario estival de rapas das bestas que se celebran en distintos puntos de Galicia, constituyendo no solo un testimonio vivo de la relación entre el ser humano y el caballo salvaje, sino también un importante atractivo turístico y cultural para el municipio de Oia.
