ALFREDO

A Guarda celebró este 9 de agosto el Domingo do Monte, una de las citas más esperadas de las Festas do Monte, pero esta vez con un dato especialmente positivo, las asistencias sanitarias se redujeron a menos de la mitad respecto al año anterior gracias, en buena medida, al refuerzo del dispositivo de seguridad y emergencias.

El operativo especial movilizó a más de medio centenar de efectivos, entre Guardia Civil, Policía Local, GES, personal sanitario, ambulancias, bomberos, agentes forestales y Protección Civil. El despliegue se puso en marcha a primera hora de la mañana y se mantuvo activo hasta que finalizó la concentración de personas en el Monte Santa Trega.

Una de las principales novedades fue la instalación de diez cámaras fijas en puntos sensibles del monte, destinadas tanto a mejorar la vigilancia como a proteger el patrimonio y facilitar una respuesta más rápida ante posibles incidencias. A ellas se sumó un equipo de drones de la Guardia Civil.

El dispositivo contó además con un puesto de mando avanzado en As Chans, desde el que se coordinó la intervención de los diferentes servicios. El alcalde de A Guarda, Roberto Carrero, destacó el esfuerzo realizado para garantizar la seguridad durante una jornada que reúne a miles de personas. “Montamos un posto de mando avanzado en As Chans, que o levamos facendo xa durante estes últimos tres anos desde que este equipo de goberno comezou a gobernar”, explicó el regidor.

Carrero detalló que el operativo estuvo integrado por unos 40 agentes de la Guardia Civil, además de los efectivos del Grupo de Emerxencias Supramunicipais (GES), bomberos, agentes forestales, Policía Local de A Guarda y Tomiño y Protección Civil de O Rosal.

El dispositivo sanitario también experimentó un importante refuerzo respecto a anteriores ediciones. Cuatro ambulancias estuvieron disponibles durante la jornada: una UVI móvil con médico y enfermera y tres unidades de soporte vital básico, una de ellas con otra enfermera.

El responsable sanitario del evento, Álvaro Barreiro, subrayó que esta organización permitió resolver muchas de las incidencias directamente en el propio monte, evitando desplazamientos innecesarios al centro de salud. Hasta el momento de la valoración del operativo se habían contabilizado 17 asistencias en el punto intermedio, ubicado en la caseta forestal, y otras siete en el punto alto del monte. Sin embargo, el dato más significativo llegó al comparar estas cifras con las del año pasado. “Estamos en menos de la mitad de incidencias que el año pasado”, destacó Barreiro.

El responsable sanitario atribuyó esta evolución, entre otros factores, a la mejora del dispositivo y a la posibilidad de atender a las personas afectadas en in situ. “Este año atendemos a la gente en el puesto donde está la ambulancia. El año pasado no teníamos ese refuerzo y había que derivarlos al PAC”, explicó.

La combinación de más medios sanitarios, vigilancia aérea, cámaras, coordinación entre cuerpos y un puesto de mando avanzado permitió mejorar la capacidad de respuesta y, según los datos facilitados por el dispositivo, reducir notablemente las asistencias respecto a pasadas ediciones.