Campo del Aral (Archivo)

El diputado y portavoz del gobierno de la Diputación de Pontevedra, Carlos Font, confirmó hoy que la institución provincial facilitó en 24 horas una solución al ayuntamiento de Baiona para que pueda proceder a la inmediata reapertura del campo del Aral.

El objetivo era resolver el conflicto creado al club Erizana por el retraso de las obras de la reforma del estadio, que lleva a cabo el ayuntamiento y que únicamente competen a la Diputación en cuanto a que son financiadas con cargo al Plan Concellos.

El alcalde de Baiona solicitó el pasado día 2 de noviembre que la Diputación de Pontevedra autorizara el uso del estadio, algo que no era posible ya que al tratarse de una obra municipal cualquier autorización en esos términos tiene que hacerla el Ayuntamiento.

No obstante, para poder resolver la situación, y tras hablar con el alcalde ayer mismo, el gobierno de Carmela Silva trasladó hoy al ayuntamiento a un técnico provincial que pudo comprobar y recepcionar las obras, en nombre del Ayuntamiento, con el fin de proceder a la reapertura del campo una vez que asumieron desde instancias municipales la responsabilidad en el desarrollo de las obras y las medidas de seguridad correspondientes.

La Diputación quiso facilitar así que los 200 deportistas del Erizana y sus familias no sigan siendo las perjudicadas por el retraso en la ejecución del proyecto y que no tengan que seguir desplazándose a otros campos de la comarca. De hecho, la institución provincial ya comunicó al club Erizana las medidas tomadas que supondrán la vuelta de los deportistas a las instalaciones.

El proyecto que ejecuta el ayuntamiento de Baiona en el campo del Aral cuenta con la financiación del Plan Concellos de la Diputación de Pontevedra por importe de 245.569 euros y consiste en una reforma del estadio que ya está finalizada pero que sigue a la espera de la instalación de la pista de atletismo que, segundo explica el ayuntamiento, está pendiente de que les llegue el material.