Samuel Rodríguez con varios tomos de su libro

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Samuel Rodríguez Alleres, vecino de Vincios, en Gondomar, acaba de publicar ‘Valestia: la luz que duerme’, su primera novela de fantasía épica y el comienzo de un proyecto literario que prevé extenderse durante tres o cuatro libros.

El lanzamiento, realizado mediante autopublicación en Amazon, supone un nuevo capítulo en la trayectoria de un joven de 31 años cuya vida ha estado marcada por el deporte, la superación personal y, ahora, la creación de un universo fantástico propio.

Rodríguez Alleres nació con espina bífida y ha pasado por 23 operaciones a lo largo de su vida. Su relación con el deporte comenzó muy pronto y durante años fue jugador del Amfiv de Vigo, de baloncesto en silla de ruedas, además de formar parte de la Selección Española de Baloncesto en Silla de Ruedas (BSR) en categorías inferiores.

Con el Amfiv llegó a disputar competiciones europeas y el equipo conquistó la competición que el propio Samuel compara con la “UEFA” del baloncesto en silla de ruedas europeo. Una lesión de cadera terminó obligándole a dejar el baloncesto de competición. Actualmente continúa vinculado al deporte y compite en tenis de mesa con el CTM Mos.

Una vida marcada por la superación

Samuel explica que durante su infancia y adolescencia pudo caminar, aunque con dificultades. A los 16 años sufrió una luxación de cadera y, tras permanecer casi tres años en lista de espera para una intervención, su situación empeoró hasta que dejó de caminar.

A partir de entonces comenzó a utilizar primero una muleta, después dos y finalmente, desde aproximadamente los 17 años, la silla de ruedas de manera permanente.

Lejos de abandonar la actividad deportiva, encontró en el baloncesto en silla de ruedas una vía para competir al máximo nivel. Ahora, el tenis de mesa mantiene esa relación con el deporte mientras su faceta profesional se desarrolla en el ámbito de la programación informática.

Dos años creando el mundo de Valestia

La historia de la novela comenzó mucho antes de escribir sus primeras páginas. Hace aproximadamente dos años Samuel empezó a construir desde cero el mundo fantástico de Valestia, creando personajes, mapas, elementos físicos y una especie de “biblia” del universo.

Creé un mundo hace dos años de fantasía”, explica. Durante ese tiempo llegó a reunir alrededor de un centenar de páginas con información sobre ese universo, aunque todavía no existía una historia que transcurriera en él.

El cambio llegó este año. Tras dejar su trabajo como programador web en primavera, dispuso del tiempo necesario para comenzar a escribir la historia. “Desde marzo de este año conseguí ese tiempo que no tenía y empecé a escribir”, relata.

El resultado es ‘Valestia: la luz que duerme’, una novela de unas 300 páginas que constituye el primer capítulo de una saga que tendrá tres libros con seguridad y posiblemente cuatro. Además, el autor trabaja en una especie de enciclopedia o libro de referencia sobre el mundo, que compara con ‘El Silmarillion’ de Tolkien.

Un sistema mágico basado en hilos

La novela se desarrolla en un universo propio con un sistema mágico basado en los denominados “hilos” o Bael, un tejido invisible que conecta a las personas.

La protagonista es Sael Vordain, una joven capaz de leer esos hilos y, a través de ellos, percibir las emociones de otras personas. El personaje tiene además una conexión especial con el propio autor: su nombre nace del suyo. “Sael realmente es mi nombre, Samuel, quitándole la M y la U”, explica entre risas.

La historia comienza con un interrogatorio en Arental, la ciudad principal de este mundo, y sirve para presentar a los cinco personajes principales. Sin revelar detalles de la trama, Samuel explica que el origen del conflicto se encuentra unos 400 años antes, cuando un personaje llamado Aethar manipuló el Bael más de lo debido y provocó su ruptura.

Tolkien, George R. R. Martin y Sanderson, entre sus referentes

La novela se inscribe en el género de la fantasía épica, una pasión que Samuel alimenta desde hace años a través de autores como J. R. R. Tolkien, George R. R. Martin y Brandon Sanderson. De ellos ha tomado referencias para imaginar un mundo de corte medieval, aunque el sistema mágico de Valestia constituye una creación propia.

En el caso de Sael, además, el autor reconoce haber trasladado parte de su propia forma de entender a las personas. La protagonista tiene la capacidad de percibir emociones y sensaciones, algo que Samuel relaciona con su propia empatía.

El reto de autopublicar: conseguir que Valestia llegue a los lectores

La novela se publicó el 5 de agosto a través del sistema de autopublicación de Amazon. Samuel destaca que el proceso no le supuso un coste económico directo, aunque sí una importante inversión personal de tiempo, especialmente en promoción.

Y los primeros resultados han sido alentadores: durante más de una semana ‘Valestia: la luz que duerme’ alcanzó el número uno de ventas en Amazon dentro de la categoría de fantasía épica, espadas y brujería.

El autor reconoce que la respuesta inicial del público ha sido muy positiva y que durante los primeros diez días las ventas funcionaron especialmente bien.

Detrás de esa promoción hay también mucho trabajo personal. Samuel calcula que ha colocado más de 250 carteles de Valestia por Gondomar, Nigrán, Baiona, Vigo y O Porriño, e incluso llevó la promoción hasta Ourense coincidiendo con el Día del Eclipse. “Llevo dos semanas intensas, trabajando mucho. Intenté que llegase a la mayor cantidad de personas posible”, explica.

A ello se suma la difusión realizada por amigos y el próximo contacto con podcasts, radios y librerías de la zona para intentar organizar presentaciones.

Un libro al año y un segundo tomo ya en marcha

Aunque acaba de publicar el primer volumen, Samuel ya está trabajando en el segundo. Lleva varias semanas escribiéndolo y calcula que tendrá alrededor de 520 o 530 páginas.

Su intención es mantener un ritmo aproximado de un libro cada nueve o doce meses, aunque reconoce que compaginar la escritura con su futuro regreso al mercado laboral será uno de los grandes retos. “El segundo ya lo empecé hace dos semanas”, explica. El objetivo es que pueda estar terminado aproximadamente entre mayo y junio del próximo año.

El autor dejó su empleo como programador web en primavera para poder terminar el primer libro, pero tiene previsto volver a buscar trabajo en programación web, mientras continúa desarrollando la saga en paralelo.

Una historia que nace como proyecto personal

Más allá de las ventas iniciales, Samuel entiende la autopublicación como una carrera de fondo. Una editorial profesional podría aportar edición, corrección, distribución, promoción y presentaciones, pero mientras tanto ha decidido asumir personalmente todas esas tareas. “Lo más complicado de autopublicar es llegar a la gente, que la gente se entere de que existe el mundo de Valestia”, explica.

Ahora su objetivo es conseguir que los lectores descubran ese universo y que la historia consiga engancharlos lo suficiente como para querer acompañarlo en las próximas entregas.

‘Valestia: la luz que duerme’ es así mucho más que una primera novela: es el punto de partida de un mundo que Samuel Rodríguez Alleres lleva dos años imaginando y construyendo, y que ahora comienza su recorrido entre los lectores desde Vincios.