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El Mecalia Atlético Guardés recibe este sábado (19:00) al Vino Doña Berenguela Bolaños para resolver la eliminatoria de segunda ronda de la Copa de la Reina que da acceso a la fase final de San Sebastián. El conjunto miñoto logró una holgada victoria en la ida (21-40) que le permite afrontar el choque con tranquilidad.

Pero no es lo mismo estar tranquila que estar relajada. Es la máxima que está inoculando estos días José Ignacio Prades a sus pupilas. El técnico de Petrer entiende que hay que respetar a la competición y al rival. Y eso, en deporte, pasa por competir lo mejor posible. Así lo hizo el Guardés el pasado miércoles en Bolaños de Calatrava, donde se fue hasta la friolera de 40 goles y 19 tantos de ventaja y donde hizo valer también la importante diferencia de ritmo que existe entre la Liga Guerreras Iberdrola y la División de Honor Plata.

Pero cada partido es una oportunidad para algo. Lo primero y principal, sellar la clasificación para vivir una nueva fase final, en esta ocasión en Donostia del 29 de abril al 1 de mayo. Lo segundo, seguir ganando confianza y sensaciones, que bienvenidas serán de cara a toda la segunda vuelta liguera que resta por delante, además del choque ante el Salud Tenerife del próximo sábado día 5 de febrero, que echa el telón a la primera mitad del campeonato. Y lo tercero, reforzar con minutos la adaptación de la recién llegada Carolina Silva y el crecimiento de jugadoras juveniles como Yaiza Alonso, Marian Mera o Aroa Fernández. Estefanía Descalzo vuelve al equipo tras perderse la ida por incompatibilidad laboral, mientras que Ángela Nieto se pierde el choque por un golpe en la rodilla, que recibió en el encuentro del pasado miércoles.

Otro motivo -no menos importante- para dar valor al encuentro es devolver la fiesta de balonmano que se vivió en el choque de ida. Un grupo de aficionados del Bolaños acompañará al equipo manchego para vivir el ambiente de A Sangriña y prolongar el fantástico espectáculo que registró la grada del Macarena Aguilar el pasado miércoles. Para ello, el Guardés ha puesto las entradas a precios reducidos: 5 euros para socios y 10 para el público general.

El conjunto del Campo de Calatrava viaja a O Baixo Miño con ganas de competir y dar la cara, tal como lo hizo durante los 20 primeros minutos del encuentro de ida. Las verdes dejaron sensaciones muy buenas, con la jovencísima de 17 años Carmen Arroyo como promesa a seguir en los próximos años y la dominicana Danilza Liranzo, ex del Porriño y Lavadores, amenazando con su lanzamiento exterior. En cualquier caso, la fiesta del balonmano que ya celebró su primer episodio el miércoles, tendrá 60 minutos más en A Sangriña.

José Ignacio Prades: “Afrontamos el partido sin ninguna relajación”

José Ignacio Prades quedó francamente satisfecho de lo acontecido en el partido de ida en Bolaños de Calatrava. Por la victoria, claro, pero también por el rendimiento de su equipo -que en ningún momento se dejó ir- y, sobre todo, por el fabuloso ambiente que se vivió en el pabellón Macarena Aguilar de la localidad manchega. “Lo más importante de la ida es que fue una reivindicación del balonmano femenino y una fiesta. Bolaños lo montó todo fenomenal”, destaca. “Será un placer recibirlos en A Sangriña y ojalá que nuestro público también responda como hizo el de Bolaños para que continúe la fiesta del balonmano”, añade.

“Afrontamos el partido sin ninguna relajación porque lo más importante es que cada equipo siga trabajando para acercarse a sus objetivos.Es lo que hará Bolaños y es lo que tenemos que hacer nosotras”, expresa Prades, que tiene claro lo que espera de su Guardés este sábado. “La mejor manera de preparar el partido es valorando muchísimo la competición y respetando al rival. Y el mayor de los respetos es intentar estar a nuestro mejor nivel como hicimos en la ida”, comenta.

Y en cuanto al adversario, el técnico alicantino no duda en felicitarlo por su buen trabajo: “Estuvo en el partido durante muchos minutos y tienen que estar muy orgullosas. Tienen un gran equipo, con mucho futuro, que va a pelear por la fase”, sostiene Prades, que cree que el salto de “ritmo de una categoría a otra marca la diferencia tarde o temprano”.