El Mecalia Atlético Guardés ha sumado esta tarde en Madrid una nueva victoria. Esta vez, las de Prades se han desquitado de la derrota contra Bera Bera del pasado viernes ante el colista, el Balonmano Base Villaverde (17-46, 8-23 al descanso).

El guardés, con la única ausencia de la pivote África Sempere, se tomó muy en serio los sesenta minutos de partido ante el colista y no dio respiro a las locales desde el comienzo. Prades apostó por un siete inicial con Anthía Espiñeira al mando, Inés Hernández y Kurchankova en los laterales, Egozkue y Urban en los extremos, Gómez en el pivote y Estela Carrera bajo palos. Ana Rodrigues

La defensa -muy ágil y sólida-, la gran actuación de Estela Carrera (mantuvo su portería a cero durante los 11 primeros minutos) y los errores locales sirvieron para apuntalar los primeros mimbres de la victoria. Las de Ruiz-Hidalgo lo intentaron de manera incesante pero el 0-8 recibido en los primeros siete minutos del encuentro fueron una losa insalvable. El primer tiempo muerto local no fue revulsivo para las madrileñas.

Belda y Ausás en la primera línea o Andrea González en seis metros eran incapaces de superar la defensa guardesa. Y cuando lograban efectuar algún lanzamiento siempre encontraban obstáculo en Carrera. El primer gol local, logrado por la extremo Esther Cardador llegó en el minuto 11 tras cortar un pase guardés y sirvió para colocar el 1-12 en el marcador.

Con las locales sin ideas para intentar sorprender al Guardés, el partido continuó siendo un festín goleador para las de Prades. El técnico petrerí empezó a repartir minutos entre sus jugadoras para que pudiesen hacer . Las madrileñas comenzaron encontrarle el truco a Carrera y lograron firmar 8 goles para irse al descanso 15 tantos por debajo en el marcador (8-23).

El segundo acto fue un calco del primero. Con el Guardés corriendo a la contra, con más claridad de ideas y con un Base Villaverde exhausto pero que no bajaba los brazos. Marisol Carratú dio

relevo a Carrera y Nicole Wiggins se dejó notar con alguna parada en la portería local. Tan solo la extremo izquierdo Jennifer Gutiérrez se quedó sin salir a la pista, con molestias en un hombro. Por momentos, Anthía Espiñeira, Estela Doiro e incluso Inés Hernández se desplazaron de la primera línea al extremo y dieron buena muestra de sus recursos anotando varios goles desde la esquina.

La renta fue gestionada sin complicaciones y siguió aumentando hasta cerrarse en el contundente 17-46 final.

El Guardés jugará el último partido programado para este mes de marzo el próximo sábado en A Sangriña (19 h). Antes del parón con motivo de la actividad de las diferentes selecciones nacionales femeninas y los festivos de Semana Santa, visitará A Guarda el Aula Alimentos de Valladolid.