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El Mecalia Atlético Guardés alcanza este miércoles (20:45 horas) el final de su trayecto en A Sangriña esta temporada. José Ignacio Prades se despedirá de la afición en un partido de alto nivel frente al Rocasa Gran Canaria. El conjunto amarillo viene de ganar la EHF European Cup -precisamente por ese motivo se aplazó este encuentro, que debió haberse disputado el 8 de mayo- y está en plena lucha con Costa del Sol Málaga y Unicaja Banco Gijón por finalizar subcampeón de una Liga Guerreras Iberdrola que Bera Bera se metió en el bolsillo hace semanas. De esa batalla se cayó el Guardés con su derrota del pasado sábado, precisamente ante las malagueñas. Pero a las de negro y amarillo aún les queda el objetivo europeo y no quieren dejarlo escapar.

Las cuentas están claras para la escuadra guardesa. Debe sumar al menos tres puntos en los dos encuentros que le quedan para sellar el objetivo. De no ser así, habría que esperar un pinchazo de Granollers, al que le quedan también dos encuentros y tiene el golaveraje ganado por un gol. Elche tiene opciones, pero solo le resta un choque y necesita fallos de guardesas y barcelonesas. Hay diversas combinaciones posibles, pero nadie dentro del vestuario de A Sangriña quiere mirar a otras pistas. Ganar a un grandísimo equipo como Rocasa es lo único que se contempla. Por el objetivo final y por regalar a la volcánica afición miñota una victoria de solera para despedir el curso en casa.

La derrota del pasado sábado en Málaga fue un golpe. Pero la competición no deja tiempo para el lamento y el miércoles hay otro gran reto por delante. Dejando de lado a Carolina Silva, recién operada del tendón de aquiles, y Hannah Nunes, que si bien está entrando en las convocatorias y está en el tramo final de su recuperación de cruzado no está para jugar, José Ignacio Prades cuenta con el resto de su plantilla para acometer el envite.

El encuentro de la primera vuelta fue espectacular. También entre semana, por los compromisos europeos del Guardés en este caso, el conjunto grancanario y el miñoto brindaron un encuentro lleno de alternativas y, contrariamente a lo que es habitual en el colectivo de Prades, con un tanteador muy alto (34-34). Un empate que se fraguó en un último minuto mágico de Paula Arcos en el que salvó un punto con una asistencia, un robo y un gol -en el 29:17 ganaba Rocasa 34-32-. Este miércoles volverá a desplegar su magia para ayudar a su equipo a regalar un triunfo a su afición y dar un paso casi definitivo hacia una nueva clasificación europea.

Todo ello en una jornada especial en A Sangriña, que despedirá la temporada 2021/22 y quién sabe cuándo podrá volver a acoger partidos. Las obras de reforma del pabellón se intensificarán a lo largo del verano pero parece complicado que se pueda competir en el recinto en, al menos, seis meses. En esa despedida, la base del Guardés tendrá un papel preponderante y en la previa del encuentro se le tributará un pequeño homenaje con un pasillo y el aplauso de toda la afición.

José Ignacio Prades: “Intento no pensar en que va a ser mi último partido en casa”

El técnico del Guardés se despide de A Sangriña este miércoles tras seis temporadas históricas para la entidad. Será, sin duda, un día muy especial para él. “Me siento tranquilo”, apuntaba a pocas horas del choque. “Intento no pensar que va a ser mi último partido en casa”, reconoce Prades. “Es un encuentro muy importante que requiere toda nuestra atención y eso intento hacer: focalizar toda mi energía en ello porque es muy importante para nosotras, para el club, para A Guarda y también para toda Galicia por poder meternos de nuevo en Europa”, proclama.

El entrenador de Petrer, que dirigirá a la selección española en exclusiva una vez finalice esta temporada, asegura estar “centrado en vivirlo como siempre, con muchísima pasión” y será cuando finalice el envite cuando pensará en “cómo digerir todos esos sentimientos que seguramente van a aflorar estos días”.

Pero más allá de la despedida, está el partido. Y el objetivo europeo. “Después de Málaga, el equipo se encuentra dolido por no haber obtenido un resultado positivo y haber dilapidado las opciones de acabar segundo. Pero quedan dos encuentros y tenemos que apurar al máximo las opciones de incluso ser terceras”, sostiene Prades. “Esto pasa por reaccionar lo más rápido y de la mejor manera posible porque tenemos un envite muy complicado contra Rocasa”, refrenda el técnico alicantino que espera “ofrecer a la afición una última victoria en casa, que está claro que lo merece”.