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El Atlético Guardés ha conseguido la pasada noche una victoria contra el Rincón Fertilidad Málaga (23-22, 8-9 al descanso) en el primero de los cuatro partidos que gallegas y andaluzas disputarán en poco más de mes y medio. En un partido aplazado correspondiente a la séptima jornada de Liga Guerreras Iberdrola las de Prades han apuntalado su juego en la defensa y a pesar de que el conjunto malagueño llegó a gozar de rentas de hasta 4 goles, las locales no bajaron los brazos y confiaron en su retaguardia para dar la vuelta al marcador y conseguir los dos puntos en una pista de A Sangriña que sigue ardiendo incluso sin el calor de sus aficionados.

El partido se lee avanzando hasta los últimos minutos. El Guardés entraba en los últimos compases, cuando restaban cinco minutos para finalizar el partido, en inferioridad -como vivió una gran parte de minutos debido a las siete exclusiones señaladas-. Rocío Rojas recuperaba la igualdad (20-20) desde la línea de 7 metros y ante una Míriam Sempere que no sabía lo que conseguiría para su equipo minutos después. Virginia Fernández, que tomó el relevo bajo palos de Merche Castellanos, paraba y Sole López en un rápido ataque colocaba el 20-21. Tres minutos por delante. Dos minutos para Rojas, pasos de Rajnohová y en el siguiente ataque andaluz una avispada Paula Arcos recuperaba el balón y volvía a poner el empate (21-21). Doiro, 21-22. Descalificación para la guardesa por una acción sobre Arcos, que se iba a la línea de 7 metros y 22-22. Un minuto y quince segundos y todo por decidir. Y en ese momento, con doble superioridad para las locales por la exclusión de Rojas y la descalificación de Doiro, Suso Gallardo pidió tiempo muerto con 52 segundos para intentar conquistar por primera vez A Sangriña. Pero nada, Lorena Pérez no falló (23-22) y aunque todavía hubo tiempo para una exclusión a Lima por una acción sobre Espe López… Míríam Sempere levantó los brazos y atrapó la vaselina de Sara Bravo dejando un estadillo de alegría en el Guardés.

A pesar de la igualdad y la emoción, ya no mereció el Atlético Guardés llegar con desventaja al descanso, aunque fuera por la mínima (8-9). Desde el primer minuto, su intensa defensa 6:0, supo adaptarse a la movilidad del ataque malacitano y obstaculizar la conexión con Paula García. De hecho, en la primera defensa un robo permitió a Paula Arcos abrir el marcador a la contra. Ambos equipos realizaban el cambio defensa-ataque, Rajnohová sustituía a Descalzo en ataque y Gutiérrez a Arderius en defensa que cuando no podía llegar al cambio, realizaba una mixta sobre Arcos. Doiro la mandó fuera en su penetración y Santiago, de lanzamiento exterior, superó a Castellanos en el primer ataque posicional que llegó superado los dos minutos y medio de partido.

Como no veía opciones claras de pase, Arderius comenzó a asumir la responsabilidad anotadora. Su primer lanzamiento se fue fuera, pero Atlético Guardés no aprovechó en ataque su gran trabajo defensivo debido a las tres pérdidas consecutivas que cometió en ataque. Paula García acortó distancias, pero Castellanos detuvo a Santiago y Sole López empató. Arcos, en una gran penetración, adelantó nuevamente a las locales, Valero forzó un penalti que transformó Santiago. Arderius, en jugada personal, acercó a Málaga. El Guardes se quedó en inferioridad al excluir a Santiago, pero no tuvo incidencia en el marcador gracias a las intervenciones de Carratú ante Medeiros y Doiro. Además, con una preciosa rosca, Urban ponía el 5-3. Sole López acompañó a Arderius en la faceta anotadora, Rajnohová buscó con intención la penetración por el centro, pero del 7-5 se pasó al 8-9, al aprovechar Málaga las exclusiones de Rajnohová y Gómez, con los goles de Sole López, de precisa vaselina y a la contra, Rojas de penalti y Paula García en el pivote.