El máximo esfuerzo del Mecalia Atlético Guardés se quedó sin premio. El equipo de José Ignacio Prades sacó a relucir su gen competitivo cuando peor lo estaba pasando y, de nuevo, en una situación precaria en la rotación. Porque un golpe en la espalda dejó a Carla Gómez fuera del choque pese los intentos de la catalana por participar. Y porque el Málaga ganaba 17-12 en el minuto 8 de la segunda parte. Un espectacular arreón visitante neutralizó la ventaja local. Pero en los últimos cuatro minutos, el cuadro andaluz se llevó el triunfo ante una formación miñota lastrada por una doble exclusión a Patrícia Lima.

Lo hizo al aprovechar una doble exclusión de Patrícia Lima, que condicionó la resolución del choque. Su desarrollo estuvo marcado por la excelsa actuación de ambas porteras. Porque si las jugadoras del Guardés se van a acordar de Merche Castellanos, extraordinaria durante los 60 minutos, las del Costa del Sol vieron cómo Marisol Carratú las frenaba con sus numerosas paradas.

Todo en un choque al que el Mecalia entró bien. Intensidad defensiva y a correr. Fanny Descalzo suplía a Carla Gómez en el pivote, ya plenamente afianzada en la posición -no hay que olvidar que la valenciana ha empezado a jugar ahí este año-. La ausencia de la catalana obligó a Lorena Pérez a actuar en la línea y la falta de kilos de la de Salceda se notó, como es lógico, ante el poderío del centro del 6:0 costasoleño.

Así, tras 20 minutos de intercambio de golpes e igualdad, el Málaga apretó para llevarse tres goles de ventaja al descanso (13-10). A la vuelta del vestuario, la escuadra de Suso Gallardo aceleró para resolver. Se puso cinco arriba y la contienda parecía finiquitada.

Fue en ese momento cuando surgió el gen competitivo característico del Guardés. Un tiempo muerto de Prades fue el inductor. La defensa y Carratú, las impulsoras. El parcial de 1-6 que vino a continuación, el resultado. El Mecalia bordó el balonmano durante diez minutos para empatar (18-18) y llegar con las espadas en alto al tramo final del encuentro, con Carolina Silva debutando con buenos minutos a nivel defensivo.

Pero el esfuerzo había sido grande. Y se notó. Más todavía con una rigurosa acción que terminó en una doble exclusión -y consiguiente tarjeta roja- para Patrícia Lima -una por un siete metros y otra por la protesta posterior-. En total, el conjunto guardés jugó cuatro minutos con una jugadora menos. Castellanos apareció para sacar varios balones y en ataque, Arderius, Dorio y Espe y Sole López correspondieron. El Guardés murió en la orilla, pero con la cabeza alta.